Activistas de Greenpeace Argentina frenaron un desmonte en Salta este miércoles al bloquear una topadora que operaba en una finca ubicada a 50 kilómetros de la ciudad de Orán. La organización había detectado mediante imágenes satelitales y sobrevuelos la deforestación de unas 700 hectáreas en el predio.
Los activistas se interpusieron entre la maquinaria y el bosque nativo, instalaron un cepo en las palancas de manejo y colocaron una faja de clausura con la leyenda “crimen ambiental”. También desplegaron un cartel con el mensaje: “La Ley de Bosques no se toca”.
La intervención ocurrió en medio de los cuestionamientos de la organización al Presupuesto 2027, que destina apenas el 4% de los fondos que la Ley 26.331 establece para la protección de bosques nativos, según informó Greenpeace Argentina. Esos recursos están previstos para controlar la deforestación ilegal, prevenir incendios forestales y promover la conservación.
El Gobierno propone ampliar las zonas de desmonte autorizado
En paralelo al recorte presupuestario, el Poder Ejecutivo nacional presentó modificaciones a los artículos 13 y 14 de la Ley de Bosques, vinculados con las autorizaciones de desmonte y las restricciones sobre áreas de mayor valor de conservación.
Según el análisis de Greenpeace, la reforma permitiría ampliar del 20% al 80% la superficie de bosques nativos donde podrían autorizarse desmontes. Actualmente, cerca del 80% de las áreas forestales se encuentran en categorías donde no está permitido autorizar desmontes según los Ordenamientos Territoriales de Bosques Nativos (OTBN).
Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, cuestionó el rol de las autoridades provinciales: “Mientras el gobierno nacional recorta los fondos de la Ley de Bosques y promueve su modificación, la deforestación avanza con la evidente complicidad de los gobiernos provinciales, que controlan muy poco, flexibilizan sus normativas y autorizan desmontes donde está prohibido”.
Más de 73.000 hectáreas deforestadas en lo que va del año
El monitoreo satelital de Greenpeace estima que la deforestación en el norte argentino superó las 73.000 hectáreas durante 2026. A esa superficie se suman más de 60.000 hectáreas afectadas por incendios forestales en la Patagonia.
Cruz vinculó la pérdida de bosques con las consecuencias del cambio climático: “La deforestación nos vuelve más vulnerables a los efectos de la crisis climática y el Súper Niño. Más desmontes provocan más inundaciones, desaparición de especies, desertificación, enfermedades, desalojos de campesinos e indígenas, y pérdida de alimentos, maderas y medicinas”.
Según datos de la Dirección de Bosques de la Nación citados por Greenpeace, entre 1998 y 2024 desaparecieron más de 7 millones de hectáreas de bosques nativos en Argentina, una superficie equivalente a la de la provincia de Formosa. Cerca del 75% de esa pérdida se concentró en Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa, principalmente en la región del Gran Chaco.
La organización también mantiene abierto desde 2019 un amparo ante la Corte Suprema de Justicia contra Salta, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y el Estado nacional por la destrucción del hábitat del yaguareté en el Gran Chaco. Según científicos citados por Greenpeace, quedan menos de 20 ejemplares de esta especie en esa región. El máximo tribunal declaró su competencia para intervenir, aunque aún no resolvió el fondo del planteo.
Fuente original: https://www.infobae.com/sociedad/2026/11/05/salta-activistas-frenaron-un-desmonte-y-reclamaron-que-no-se-modifique-la-ley-de-bosques/
