Cómo las bacterias marinas que capturan CO2 podrían acelerar la limpieza del clima

Bacterias marinas bajo microscopio, similares a Alteromonas macleodii modificada por Harvard para capturar CO2.

Foto: Google DeepMind / Pexels

Un equipo de investigadores de Harvard y Stanford logró modificar genéticamente la bacteria marina Alteromonas macleodii para acelerar la meteorización de olivino, un mineral que al disolverse transforma CO₂ atmosférico en bicarbonato disuelto en agua de mar. El hallazgo, publicado por Ecoinventos, demuestra que las bacterias marinas que capturan CO2 pueden acelerar hasta 2,6 veces un proceso natural que normalmente tarda milenios.

La meteorización de rocas es uno de los termostatos naturales de la Tierra: cuando ciertos minerales de silicato entran en contacto con agua y CO₂, se van disolviendo lentamente y liberan elementos como magnesio, hierro y silicio, mientras parte del carbono queda estabilizado en forma de bicarbonato. El problema es la escala temporal: este proceso tarda millones de años.

El truco está en eliminar la herrumbre

El olivino contiene hierro. A medida que se disuelve en presencia de oxígeno, parte de ese hierro forma óxidos que se depositan sobre la superficie del mineral, creando una capa que frena la reacción química. Es como una herrumbre que bloquea el contacto con el agua.

Ahí entra Alteromonas macleodii, una bacteria común en ambientes marinos que produce moléculas llamadas sideróforos, diseñadas naturalmente para capturar hierro. Los investigadores observaron que esas moléculas también pueden retirar el hierro oxidado de la superficie del olivino y mantener el mineral expuesto al agua.

Pero había un problema: cuando las bacterias tienen suficiente hierro disponible, dejan de producir sideróforos. Para una instalación de captura de carbono, eso arruina la operación. El equipo modificó genéticamente la bacteria para que siguiera fabricando petrobactina, su sideróforo específico, incluso cuando el medio ya contiene hierro. En los experimentos controlados, la concentración de petrobactina llegó a ser más de 100 veces superior a la de las bacterias naturales.

Probado en agua del puerto de Boston

Lo más relevante del trabajo llegó cuando el sistema salió del laboratorio. Los investigadores del Wyss Institute de Harvard, Harvard Medical School y Stanford Doerr School of Sustainability construyeron reactores de aproximadamente 11 litros, colocaron más de 4 kg de arena de olivino comercial en cada uno y los llenaron con agua sin tratar del puerto de Boston. El agua circulaba continuamente a razón de 1,5 litros diarios.

En esas condiciones mucho más cercanas a un proceso industrial, las bacterias modificadas aumentaron aproximadamente 3,1 veces la liberación de magnesio procedente del olivino. Más importante: retiraron 0,50 gramos de CO₂ al día durante el ensayo. El sistema modelizado a escala industrial proyecta hasta un 74% más de eliminación neta de carbono respecto a la meteorización sin asistencia biológica.

No se trata todavía de una tecnología preparada para retirar millones de toneladas de carbono. Los experimentos han llegado a escala piloto y las cantidades capturadas siguen siendo pequeñas. Lo interesante está en haber demostrado el mecanismo en agua de mar real y haber identificado qué condiciones necesitaría para crecer sin perder su balance climático. La planta piloto proyecta inaugurar una primera unidad de prueba en 2027.

Fuente original: https://ecoinventos.com/investigadores-de-harvard-modifican-bacterias-marinas-para-acelerar-26-veces-la-captura-de-co2-mediante-meteorizacion-de-rocas/

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