Una batería de agua salada duplica su potencia y alcanza los 3,5 voltios gracias a un truco inesperado: aprovechar deliberadamente una reacción química que hasta ahora se consideraba un problema. El equipo del Oak Ridge National Laboratory (ORNL) logró el avance añadiendo solo 5% de hipoclorito de sodio (el compuesto activo de la lejía doméstica) al electrolito, según informó Ecoinventos.
El cambio resuelve una de las principales debilidades de estas baterías: su baja potencia de descarga. Las baterías de agua salada usan sodio como elemento base (extraordinariamente abundante y barato) y un electrolito acuoso que reduce riesgos térmicos. Pero dependen de reacciones lentas con oxígeno en el electrodo positivo, lo que limita su capacidad para entregar energía rápido cuando la red la necesita.
La reacción que parecía un problema se volvió la solución
Mientras estudiaban ese comportamiento, los investigadores notaron algo curioso: antes de que arrancara la reacción del oxígeno, aparecía otra vinculada al cloro que producía hipoclorito de sodio. En lugar de eliminarla, decidieron potenciarla. Al introducir hipoclorito en el agua salada, la química del cátodo cambió por completo.
La nueva reacción ocurre toda en fase líquida. Eso elimina la conversión gas-líquido que introducía pérdidas y lentitud en el diseño convencional. Las pruebas midieron una tensión de descarga de 3,3 V, que subió a 3,5 V al ajustar el pH cerca de la neutralidad. La potencia máxima superó en más del doble a la configuración anterior.
No es para autos, es para almacenar renovables
La tensión conseguida entra en el rango de las baterías de ion-litio, pero la densidad energética por kilo todavía es menor. El equipo de ORNL aclara que la tecnología apunta a almacenamiento estacionario de red: parques solares, eólicos, centros de datos. En esos contextos pesan más el costo, la seguridad, la disponibilidad de materias primas y la vida útil que la densidad energética compacta.
La arquitectura estudiada evita materiales críticos en los electrodos. El sodio es abundante, el electrolito acuoso gestiona bien el calor, y ahora la potencia de descarga dejó de ser un cuello de botella. Coulomb Technology estudia su comercialización, aunque la tecnología sigue en fase experimental.
El ORNL publicó los resultados este mes en colaboración con el equipo de Coulomb. La próxima etapa es escalar el diseño y validar el ciclo de vida en condiciones reales de operación de red.
Fuente original: https://ecoinventos.com/una-reaccion-que-parecia-un-problema-duplica-la-potencia-de-una-bateria-de-agua-salada-y-la-acerca-al-voltaje-del-litio/
