“Ignorar el cambio climático no salva vidas”, advierte Brasil de cara a la COP31

Infraestructura hospitalaria afectada por eventos climáticos extremos, uno de los ejes que Brasil presentará en la COP31.

Foto: Juan Moccagatta / Pexels

Brasil señala a negacionistas antes de COP31 con un argumento inédito: el cambio climático no es solo una batalla de emisiones, es una crisis de salud pública que mata. El ministro brasileño de Salud, Alexandre Padilha, anunció que su delegación presentará en la cumbre de Antalya (del 9 al 20 de noviembre de 2026) los resultados del Plan de Salud de Belém, un programa al que se adhirieron 80 países durante la COP30 de 2025. El objetivo es reforzar la capacidad de los sistemas sanitarios para enfrentar emergencias climáticas, con financiación climática específica para infraestructura hospitalaria en zonas vulnerables.

Según informó el Ministerio de Salud brasileño, el país invirtió 2.000 millones de dólares desde 2016 en hospitales resistentes, investigación epidemiológica e inteligencia climática. Ahora quiere que otros gobiernos repliquen el modelo. La posición brasileña apunta directo al presidente estadounidense Donald Trump y a los gobiernos que debilitan organismos internacionales encargados de coordinar respuestas ante el calentamiento global.

Las cifras que Brasil lleva a la mesa de negociación

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que el cambio climático podría provocar 250.000 muertes adicionales anuales entre 2030 y 2050 por calor extremo, malaria, diarrea y desnutrición. Los daños directos sobre la salud costarían entre 2.000 y 4.000 millones de dólares anuales en 2030, según cifras oficiales del ejecutivo brasileño reproducidas por Ecoticias.

En Europa, la OMS contabilizó más de 61.000 muertes relacionadas con el calor en 2022 y otras 47.000 en 2023, en 35 países de la región. Las víctimas son principalmente personas mayores, pacientes cardiovasculares y quienes padecen enfermedades respiratorias. Un informe presentado por Brasil y la OMS en 2025 mostró que los hospitales afrontan un riesgo 41% superior de sufrir daños por fenómenos meteorológicos extremos respecto de 1990. Solo algo más de la mitad de los planes nacionales de adaptación sanitaria evalúa los riesgos que afectan a sus propias instalaciones.

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Brasil no acudirá a la COP31 para dar discursos. Su delegación presentará inversiones concretas: construcción de hospitales en zonas vulnerables, sistemas de alerta temprana y herramientas de vigilancia epidemiológica vinculadas a modelos climáticos. El Plan de Salud de Belém busca anticipar emergencias antes de que colapsen los servicios de urgencias. Según Padilha, la financiación climática debe incluir partidas específicas para infraestructura sanitaria, no solo para mitigación de emisiones.

La delegación brasileña también defenderá el papel de la OMS y la cooperación internacional en un momento en que algunos gobiernos cuestionan organismos multilaterales. La posición de Luiz Inácio Lula da Silva marca el tono de las negociaciones: negar el cambio climático no evita sus consecuencias, solo consigue que haya menos hospitales preparados cuando llegue la próxima ola de calor o inundación.

La COP31 se celebrará en Antalya del 9 al 20 de noviembre de 2026, con Brasil como anfitrión de la cumbre anterior y referente regional en políticas climáticas.

Fuente original: https://www.ecoticias.com/cambio-climatico/ignorar-cambio-climatico-no-salva-vidas-brasil-negacionistas-cop31

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