La caída de Granja Tres Arroyos: cómo las políticas de Milei agravaron una crisis

Granja avícola industrial en Argentina, símbolo de la crisis que atraviesa el sector por la caída de Granja Tres Arroyos.

Foto: Armando H2 / Pexels

La caída de Granja Tres Arroyos no fue repentina. La empresa ingresó en cesación de pagos el 20 de enero de 2026 y declaró en septiembre un pasivo de 529.149 millones de pesos ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Comercial N° 21, a cargo de Germán Páez Castañeda. Según el escrito presentado por Joaquín De Grazia, presidente de GTA, la compañía arrastraba problemas desde 2023, pero las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei terminaron de estrangular su capacidad de pago.

El documento judicial, publicado por Bichos de Campo, señala tres golpes sucesivos: la devaluación de diciembre de 2023, que desajustó las deudas en dólares con los ingresos pesificados; la saturación del mercado interno por pérdida de poder adquisitivo de los consumidores; y la competencia desleal del pollo importado de Brasil, favorecida por la flexibilización de licencias de importación y la reducción de aranceles.

El error de 2018 que quedó demasiado grande

GTA asumió en marzo de 2018 un compromiso desmedido al garantizar la deuda de Wade S.A., operadora de los activos de Cresta Roja. Ese pasivo, nominado en dólares estadounidenses, requirió desembolsos extraordinarios superiores a los 25 millones de dólares solo para reequipar instalaciones. “El deterioro patrimonial y financiero de GTA no es súbito ni reciente, sino el desenlace de un proceso que se manifiesta, cuando menos, desde el cierre del ejercicio 2023 y que se agrava durante 2024 y 2025”, indica el escrito.

Los resultados no asignados de GTA pasaron de un saldo positivo de 3.944 millones de pesos en 2022 a saldos negativos de 68.968 millones en 2023, 37.108 millones en 2024 y una proyección de 122.052 millones negativos al cierre de 2025.

Cómo el pollo brasileño hundió los precios locales

La llegada de carne aviar brasileña a precios de oportunidad fijó un techo artificial a los valores de góndola en Argentina. Según el documento presentado por De Grazia ante el juez Páez Castañeda, “si bien en términos de volumen bruto la importación representa un porcentaje menor del consumo nacional, su impacto en la formación del precio interno fue demoledor”. La mayor escala productiva y los menores costos de insumos de Brasil impidieron a GTA trasladar sus costos reales al precio de venta.

A diferencia de lo ocurrido a principios de siglo, cuando el consumo de pollo en Argentina creció de 20 kilos por habitante por año en 2000 a 47 kilos en 2010, la demanda interna alcanzó su límite biológico. La oferta sobrante no pudo ser absorbida por un mercado local saturado, con salarios reales en caída y carne de cerdo ganando competitividad relativa.

De Grazia solicitó unificar los concursos de GTA con los de Holding Agroindustrial S.A., Wade S.A. y Avex S.A., todas controladas por la familia De Grazia. La resolución judicial determinará si el grupo avícola puede reestructurar su deuda o si miles de empleos directos e indirectos desaparecen con él.

Fuente original: https://bichosdecampo.com/por-que-cayo-granja-tres-arroyos-un-documento-revela-que-las-politicas-del-gobierno-de-milei-terminaron-de-complicar-a-una-empresa-que-venia-arrastrando-problemas/

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