Un informe del grupo de colaboración científica World Weather Attribution (WWA) señaló que el cambio climático tuvo una influencia «al menos tan importante» como la de El Niño al generar las condiciones atmosféricas y oceánicas que transformaron al huracán Polo de tormenta tropical en huracán de categoría 5 en solo 24 horas.
Polo, una de las tormentas que más rápido se han intensificado jamás registradas en el Pacífico oriental, provocó al menos cinco muertos por graves inundaciones, daños materiales y cortes de carreteras en todo el noroeste de México y el suroeste de Estados Unidos.
El cambio climático multiplicó por 23 la probabilidad del huracán
Según el documento del WWA, el cambio climático hizo que las condiciones que propiciaron este huracán fueran aproximadamente 23 veces más probables, mientras que El Niño las hizo unas 14 veces más probables. El estudio demuestra cómo el calentamiento global puede agravar los ciclos meteorológicos naturales.
El mismo factor agregó aproximadamente entre 4 y 5 metros por segundo a la intensidad potencial de la tormenta, lo que hizo que las velocidades máximas reales del viento fueran unos 2,7 metros por segundo más rápidas de lo que habrían sido sin el calentamiento global.
Los datos recogidos en el noroeste de México apuntan a que, a medida que el planeta se calienta, las lluvias torrenciales extremas en un solo día son cada vez más probables e intensas, si bien el texto reconoce un alto grado de incertidumbre.
Alertas tempranas evitaron una tragedia mayor
Un aspecto positivo es el hecho de que las pérdidas humanas se mantuvieron relativamente bajas gracias al éxito de las respuestas de emergencia y las alertas tempranas, pero también a que la tormenta azotó una región poco poblada.
El secretario ejecutivo de la ONU Cambio Climático, Simon Stiell, mostró su preocupación por el hecho de que El Niño ya está elevando el nivel de riesgo en toda la temporada de huracanes del Pacífico y por que el cambio climático está aumentando el peligro y el costo de las tormentas.
Stiell defendió que las soluciones a este problema son igualmente claras: acelerar la transición hacia la energía limpia e invertir en sistemas de alerta temprana y en infraestructura resiliente para proteger a las personas y las economías que se encuentran en peligro.
El Niño marca la actividad del período de huracanes hasta el punto de que la temporada en el Océano Atlántico ha sido hasta el momento inusualmente tranquila, ya que solo se ha registrado uno, Isaías, que alcanzó la categoría 3 a principios de octubre. En contraste, en el Océano Pacífico se ha formado ya una decena de fenómenos meteorológicos de este tipo, como Polo, que alcanzó la categoría 5, o Simon que llegó a la categoría 2.
Fuente original: https://efeverde.com/un-estudio-vincula-la-influencia-del-cambio-climatico-en-el-huracan-polo/
