La casa de ladrillo inspirada en hormigueros que construyó el estudio Kaushal TaTiya Architects en India demuestra que copiar a la naturaleza puede ser más eficiente que encender el aire acondicionado. La vivienda, terminada en 2026 en Ahilyanagar, Maharashtra, usa el mismo sistema de ventilación que los hormigueros: cámaras interconectadas y aberturas estratégicas que permiten circular el aire sin electricidad.
El diseño recupera principios antiguos de arquitectura sostenible en India, como patios interiores, masa térmica y sombras profundas, pero organizados con la lógica de un hormiguero. No se trata de imitar su forma, sino su funcionamiento. El resultado es una casa porosa de 650 m² que mantiene el interior fresco en un estado donde las temperaturas extremas son norma.
Los jaalis y la masa térmica hacen el trabajo pesado
Los arquitectos Kaushal Suresh Tatiya y Sweety Muttha usaron jaalis, cerramientos perforados tradicionales del sur de Asia que permiten pasar el aire pero frenan la radiación solar directa. Funcionan como una segunda piel: el edificio respira sin quedar expuesto al sol. Según informó Ecoinventos, esta estrategia filtra la luz y produce sombra sin aislar completamente el interior.
La casa usa ladrillo, piedra, terracota y mortero de cal. El ladrillo aporta masa térmica: las paredes pesadas absorben el calor durante el día y lo liberan de noche, retrasando su transmisión al interior. En climas secos con variaciones fuertes de temperatura entre día y noche, esa propiedad puede bajar varios grados el ambiente sin consumir energía.
El aire caliente tiene una salida (y eso cambia todo)
La vivienda aprovecha el efecto chimenea: el aire caliente asciende y escapa por conductos verticales y lucernarios en altura, forzando la entrada de aire fresco desde aberturas bajas. No hay compresores ni refrigerantes. Mientras exista diferencia de temperatura y presión, el aire se mueve solo.
Los dormitorios tienen ventanas pequeñas y balcones ubicados en distintas alturas para favorecer la ventilación cruzada. A eso se suma un patio central con una cascada de agua que usa enfriamiento evaporativo: cuando el agua se evapora, absorbe energía del entorno y enfría el aire próximo. La técnica funciona bien en ambientes cálidos y secos, aunque pierde eficacia con humedad elevada.
Menos vidrio expuesto, más sombra controlada
El diseño rompe con la tendencia contemporánea de cubrir fachadas con vidrio. En climas con radiación solar intensa, una ventana grande sin protección puede convertirse en una entrada masiva de calor. Anthill House usa cavidades sombreadas, terrazas escalonadas y balcones para controlar la radiación antes de que alcance los espacios habitables.
La luz entra de manera selectiva mediante lucernarios, patios y perforaciones. No se busca iluminar cada rincón indiscriminadamente, sino disponer de luz natural reduciendo la exposición solar directa. Es una diferencia clave en regiones donde el aire acondicionado está disparando la demanda eléctrica y las facturas de luz.
La casa terminada en Maharashtra sugiere que el diseño bioclimático puede ofrecer soluciones habitacionales de bajo costo operativo para zonas con acceso limitado a electricidad. En un país como India, donde el aire acondicionado es uno de los principales motores del crecimiento de la demanda eléctrica, reducir primero la cantidad de refrigeración que necesita un edificio puede resultar tan importante como instalar equipos más eficientes.
