Un equipo internacional liderado por China logró anticipar 12 terremotos mayores ocurridos en el país asiático entre 2022 y 2024 con una tasa de acierto del 83%, según un estudio publicado en la revista científica NPJ Natural Hazards el domingo pasado. El hallazgo se basa en la detección de patrones anómalos de resonancia sísmica, magnética e ionosférica que los investigadores bautizaron como “ondas sísmicas” (seismo-ripples), estructuras circulares de perturbación que aparecen antes de que ocurra el terremoto.
El trabajo reúne a institucos de China continental, Taiwan, Brasil y Japón, y marca un punto de quiebre en la sismología moderna. “Históricamente, la predicción de terremotos ha sido considerada casi imposible”, afirman los autores en el paper. La tasa de fallo del método fue mínima en el periodo analizado, lo que abre una vía prometedora para desarrollar sistemas de alerta temprana en zonas sísmicas.
Cómo detectaron las ondas sísmicas antes de los terremotos
Los investigadores monitorearon simultáneamente tres tipos de señales: actividad sísmica de baja intensidad, variaciones del campo magnético terrestre y perturbaciones en la ionosfera (la capa de la atmósfera que concentra partículas cargadas). Al cruzar los datos, identificaron que antes de cada terremoto mayor se formaban patrones circulares de resonancia que no correspondían a la actividad tectónica de fondo. Estos “anillos” de perturbación aparecían días o semanas antes del evento principal.
La metodología permitió anticipar 10 de los 12 terremotos mayores registrados en China en ese lapso de dos años. Los dos casos no detectados correspondieron a eventos de profundidad focal atípica, según el equipo. El paper no especifica la magnitud mínima de los sismos analizados ni la ventana temporal exacta de anticipación, pero subraya que el patrón se verificó en múltiples escalas geográficas.
El desafío de convertir detección en predicción operativa
El estudio abre interrogantes técnicos y logísticos: ¿cuánto tiempo de anticipación ofrece el patrón? ¿Es replicable en otras zonas sísmicas del planeta con distinta geología? ¿Qué infraestructura de monitoreo se requiere para implementar el método a escala nacional? Los autores no detallan si las señales detectadas permitirían evacuar poblaciones con días de antelación o si la ventana es más estrecha.
China concentra el 70% de los terremotos mayores de Asia continental y ha invertido miles de millones de dólares en redes de sensores sísmicos desde el terremoto de Wenchuan en 2008, que mató a 87.000 personas. Si el método de ondas sísmicas se valida en próximas pruebas, podría integrarse a los protocolos de Protección Civil del país y exportarse a regiones como Japón, Indonesia, California o Chile. El equipo no informó si planea extender el monitoreo a 2025 y 2026 para confirmar la tendencia.
