China desperdició en el primer semestre del año suficiente energía renovable como para abastecer el consumo eléctrico anual de México, según un informe conjunto de Global Energy Monitor y el Centre for Research on Energy and Clean Air. El país rechazó 360 terawatt-horas (TWh) de electricidad solar y eólica porque su red de transmisión no pudo absorberlos.
El fenómeno, conocido técnicamente como curtailment, ocurre cuando los operadores de red desconectan plantas renovables para evitar sobrecargas y apagones. En la primera mitad de 2024, China rechazó el 26,1% de toda la energía solar y eólica que generaron sus parques, una cifra muy superior a las estadísticas oficiales del gobierno.
La red de transmisión no alcanza a seguir la explosión renovable
China instaló en 2023 más capacidad eólica y solar que todos los demás países juntos. Pero esa expansión récord dejó expuesta una debilidad estructural: el país carece de la infraestructura de transmisión necesaria para llevar la electricidad limpia desde las zonas donde se genera hasta los centros de consumo.
Según Qi Qin, analista del Centre for Research on Energy and Clean Air citado por Yale E360, el problema se agrava por una política que garantiza la compra de electricidad de las centrales térmicas recién construidas. A pesar de su compromiso de reducir el carbón, China sigue autorizando y construyendo nuevas plantas a carbón. “La capacidad a carbón sigue creciendo por aprobaciones heredadas y protecciones políticas, incluso mientras esas plantas operan menos horas y grandes volúmenes de electricidad limpia quedan sin usar”, señaló Qin.
El informe advierte que si esa energía renovable desaprovechada hubiera sido absorbida por la red, habría cubierto todo el crecimiento de la demanda eléctrica del país y permitido reducir la generación térmica a carbón.
India enfrenta el mismo cuello de botella
El desajuste entre capacidad renovable y red de transmisión no es exclusivo de China. En India, la capacidad de generación limpia superó por primera vez a la fósil este año, pero la infraestructura de transmisión no se actualizó al mismo ritmo. En un solo día de marzo, India desperdició 34 gigawatt-horas de electricidad limpia, suficiente para abastecer a unos 5 millones de hogares, según un análisis del think tank Ember citado por Yale E360.
Los analistas coinciden en que el núcleo del problema es “un desajuste creciente entre el ritmo del desarrollo de energía renovable y la preparación de la infraestructura de transmisión”.
China lidera la inversión mundial en transición energética, pero el despilfarro de 360 TWh en seis meses expone la brecha entre ambición instalada y capacidad real de integración a la red.
Fuente original: https://e360.yale.edu/digest/china-renewable-curtailments
