Desde este sábado 10 y hasta el 17 de octubre, comunidades, colectivos y organizaciones de México, Colombia, Chile, Brasil y Argentina se movilizarán de forma simultánea en la Jornada Continental Contra el Fracking. La iniciativa busca visibilizar los impactos de esta técnica de extracción de petróleo y gas, y reclamar a los gobiernos de la región que detengan su avance y prioricen una transición energética justa.
La convocatoria no tiene un acto central. Incluye ollas comunitarias, sesiones de bordado colectivo, presentaciones musicales, murales, ferias y foros barriales en decenas de ciudades y comunidades, conectadas en redes sociales bajo los hashtags #SialaVidaNOalFracking y #FrackingEsColonialismo.
“Elegimos un formato descentralizado y diverso a propósito: queremos que la fuerza de la jornada esté en la cantidad y variedad de personas y acciones ocurriendo al mismo tiempo en los cinco países involucrados”, explicaron desde la coordinación de la campaña. Entre las organizaciones convocantes figuran la Alianza Latinoamericana contra el Fracking, la Alianza Mexicana contra el Fracking y la Alianza Colombia Libre de Fracking.
Qué es el fracking y por qué lo rechazan
El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica para extraer gas y petróleo de yacimientos no convencionales. Consiste en inyectar en el subsuelo, a alta presión, millones de litros de agua con químicos. Las organizaciones convocantes le atribuyen contaminación y acaparamiento de acuíferos, sismicidad inducida, daños a la salud de las comunidades cercanas, emisiones de gases de efecto invernadero y acumulación de residuos tóxicos.
En materia sanitaria, citan la novena actualización del compendio de hallazgos científicos y médicos sobre el fracking que publican Concerned Health Professionals of New York y Physicians for Social Responsibility. Según ese documento, los problemas de salud pública asociados a la técnica “incluyen daños prenatales, efectos respiratorios, cáncer, enfermedades cardíacas, problemas de salud mental y muerte prematura”.
Brasil y México, con definiciones en curso
La semana de acciones coincide con una fecha judicial clave en Brasil. El 14 de octubre, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) retoma el juicio sobre el uso del fracking en el país, que había comenzado el 9 de septiembre y quedó suspendido, según informó el medio especializado Brasil Energia. “Si se autoriza, pondrá en riesgo áreas sensibles y únicas, hogar de comunidades tradicionales y pueblos indígenas”, advirtió Joao Cerqueira, de 350.org Brasil.
En México, donde según la Alianza Mexicana contra el Fracking ya se perforaron 41 pozos con esta técnica en yacimientos no convencionales y más de 8.000 en yacimientos convencionales, el debate se reabrió este año. Tras siete años de sostener la promesa de prohibición, el gobierno designó en abril un comité científico para evaluar el desarrollo de los no convencionales, de acuerdo con el comunicado de las organizaciones. El 6 de agosto, ese comité presentó diez recomendaciones preliminares, entre ellas avanzar con la exploración en cuencas del noreste del país y prohibir la extracción en la cuenca Tampico-Misantla, según publicaron Excélsior e Infobae.
“La presidenta Sheinbaum se comprometió a cumplir con las recomendaciones de su Comité Científico. Un anuncio no basta: le exigimos que lo prohíba por ley”, reclamó Manuel Llano, integrante de la alianza y director de Cartocrítica. Alejandra Jiménez Ramírez, de la misma organización, sumó el argumento económico: “En México la única forma de desarrollarlo es con inversiones extranjeras, por lo que el fracking es sinónimo de colonialismo y dependencia”.
Colombia: el reclamo apunta al Congreso
En Colombia, las organizaciones le exigen al Congreso de la República que prohíba la técnica. Amarilys Llanos Navarro, de la Alianza Colombia Libre de Fracking, cuestionó “la expansión de la frontera extractiva que plantea el actual gobierno” y advirtió que imponer el fracking en regiones como el Cesar o el Magdalena Medio “profundiza la crisis hídrica y pone en riesgo mortal a las y los defensores ambientales”.
Para Luisa Umaña, coordinadora del área de Energía de CENSAT Agua Viva, abrir nuevas fronteras de explotación como el fracking “significa profundizar esa dependencia” de los combustibles fósiles, “justo cuando necesitamos construir las condiciones para superarla y responder a la crisis climática”. Helena Mullenbach, coordinadora de Redes en América Latina de 350.org, rechazó que se lo presente como parte de la transición: “Están posicionando el fracking como un combustible de ‘transición’ que se puede extraer de una manera ‘responsable’, lo cual es una falsedad”.
Argentina: el “modelo” Vaca Muerta, en discusión
En Argentina, donde se extrae petróleo con fracking desde 2013, el investigador del Observatorio Petrolero Sur Fernando Cabrera cuestionó que Vaca Muerta se muestre como ejemplo regional. “A 13 años de que se empezaran a explotar los primeros pozos, el éxito del fracking en Vaca Muerta se presenta como un modelo a seguir para otros países de la región, pero poco se informa sobre que Argentina atraviesa una de sus peores crisis, con indicadores sociales muy preocupantes”, señaló.
Sobre el plano ambiental, agregó: “Está en riesgo una de las cuencas hídricas más importantes de Argentina, ya se registraron más de 500 sismos en una zona que no temblaba, y la gestión de los millones de toneladas de residuos tóxicos que genera la actividad sigue sin resolverse”.
Cómo sumarse
Cualquier persona, colectivo u organización puede sumar su propia actividad a la jornada. El mapa de acciones confirmadas se puede consultar en el micrositio jornadacontinentalcontraelfracking.colombianofrack.org. Las organizaciones convocantes compartirán fotos, videos y transmisiones de las distintas acciones en sus redes sociales.
