Costa Rica protege al tapir y recupera un árbol endémico en extinción

Tapir centroamericano en bosque tropical de Costa Rica, donde la conservación del tapir permite recuperar especies vegetales

Foto: Anna / Pexels

La conservación del tapir en Costa Rica no solo protege al mamífero terrestre más grande del país, sino que permite recuperar el jícaro danto (Parmentiera valerii), un árbol endémico de la Cordillera de Guanacaste clasificado En Peligro de extinción. La clave del éxito está en la reserva privada Tapir Valley, donde científicos lograron hasta un 64% de germinación usando las heces de la danta como parte del sustrato.

La relación es simbiótica: el tapir centroamericano (Tapirus bairdii), conocido como el “jardinero de los bosques”, dispersa las semillas del jícaro danto a través de sus excrementos. Sin este mamífero, el árbol no puede reproducirse. Según informó Mario Fernández Calderón en Mongabay Latam, la regeneración natural del jícaro danto ocurre casi exclusivamente en zonas donde hay heces de danta.

Una finca ganadera convertida en santuario de biodiversidad

Lo que a finales del siglo pasado era una propiedad destinada a la ganadería y la extracción maderera en Bijagua, distrito del cantón de Upala en la provincia de Alajuela, hoy es un santuario de 104 hectáreas. Donald Varela, actual propietario, visitó la finca en 2004 para observar aves y registró 150 especies en una sola jornada, entre ellas el momoto enano (Hylomanes momotula) y el aguilucho negro (Spizaetus tyrannus).

El avistamiento de una danta junto a su cría en 2009 selló el compromiso de Varela con la conservación. Sin embargo, ningún banco aceptó financiar la compra porque el proyecto no contemplaba ingresos por actividades agrícolas o ganaderas. Tras múltiples negativas, Varela puso como garantía la hipoteca de su propia vivienda y obtuvo el préstamo en 2005.

El método científico que salvó al jícaro danto

La bióloga Sofía Pastor, directora de investigación de Tapir Valley, determinó que el jícaro danto es una especie de sotobosque que requiere sombra para sus primeras etapas de desarrollo y suelos arenosos próximos a los márgenes de los ríos. El equipo decidió incorporar las heces de la danta directamente en el proceso de germinación.

“Logramos hasta un 64% de germinación en estados artificiales en donde nosotros abríamos el fruto, sacábamos la semilla, hacíamos un proceso de secado y luego la poníamos en un tipo de sustrato muy sencillo, donde también utilizamos heces de la danta como parte del compostaje”, explicó Varela a Mongabay Latam.

Hasta la fecha, la iniciativa sembró más de 7000 ejemplares de jícaro danto en la región, de los cuales 623 crecen dentro de la reserva. Tapir Valley se convirtió en una pieza clave dentro del corredor biológico Tenorio-Miravalles, de 12 696 hectáreas, diseñado para asegurar la conectividad ecológica entre el Parque Nacional Volcán Tenorio y el Parque Nacional Volcán Miravalles.

Recuperación del tapir en el corredor biológico

En 1999 los tapires centroamericanos eran poco comunes en el corredor biológico Tenorio-Miravalles. Hoy se han registrado al menos 50 individuos, de los cuales 11 se mueven en la reserva Tapir Valley, según datos publicados por Mongabay Latam.

La reserva alberga 464 especies de aves en sus 104 hectáreas, convirtiéndola en uno de los sitios de mayor biodiversidad por hectárea en Costa Rica. También se han observado 61 especies de reptiles, 40 de anfibios y 31 mamíferos. Los tours en Tapir Valley son obligatoriamente privados y de máximo ocho personas para minimizar el impacto en la fauna local.

El biólogo Esteban Brenes-Mora, parte del desarrollo de la reserva, destacó que el conocimiento agrícola tradicional de Varela se combinó con el conocimiento científico sobre el clima, la topografía y las pendientes del suelo para planificar la reforestación de forma ordenada. Este modelo demuestra que la protección de una especie emblemática puede restaurar ecosistemas completos.

Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/ciencia-estiercol-danta-monitoreo-reserva-costa-rica-protege-tapir-centroamericano/

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