La COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación cerró este viernes en Ulán Bator sin acuerdo sobre sequía, aunque consiguió movilizar 1.300 millones de dólares en financiación para restauración de tierras y resiliencia climática en 23 países de cinco continentes, según informó EFEverde.
Tras dos semanas de negociaciones, las 197 partes de la convención (196 países más la Unión Europea) decidieron aplazar el protocolo global de sequía hasta la COP18 de 2028, prevista en Egipto. Es la segunda vez que se frustra el marco: el pacto venía arrastrado desde la COP16 de Riad en 2024.
El problema crece mientras la política se traba
La sequía afecta hoy a 2.300 millones de personas en el mundo y aumentó un 30% desde el año 2000. Las proyecciones indican que para 2050 impactará a tres de cada cuatro personas del planeta. Sin embargo, los países no lograron cerrar un marco de gestión proactiva vinculante.
La cumbre sí presentó dos herramientas operativas: el Fondo de Inversión para la Resiliencia a la Sequía (DRIF), que aspira a movilizar hasta 400 millones de dólares de capital privado, y la segunda fase del Observatorio Internacional de Resiliencia a la Sequía (IDRO), plataforma para evaluar vulnerabilidades nacionales.
Quién pone el dinero y qué financian
Del total de 1.300 millones de dólares anunciados, la mayor parte proviene de fondos públicos y se concentra en la Iniciativa Insignia de Pastizales, la movilización de recursos más grande de la historia de la convención para este tipo de ecosistemas. Mongolia impulsó la iniciativa como país anfitrión y en el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores.
El ministro mongol de Medioambiente y Cambio Climático, Sandag-Ochir Tsend, cifró en 355.000 millones de dólares las inversiones anuales necesarias a nivel mundial para frenar la degradación de tierras, la desertificación y la sequía. Actualmente se movilizan solo 77.000 millones.
“Tenemos las soluciones, tenemos las técnicas, pero el desafío es la financiación”, señaló a EFE el especialista técnico principal en Medioambiente y Clima del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (IFAD), Jahan Chowdhury, quien defendió una mayor participación del sector privado.
La brecha entre anuncios y necesidades reales
La ONG Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) consideró que la COP17 aportó “la estructura y las inversiones” necesarias, pero lamentó que no se alcanzara un acuerdo global para mejorar “la preparación y la resiliencia” ante la sequía.
De mantenerse las tendencias actuales, otro 11% de la superficie terrestre (una extensión equivalente a Sudamérica) podría degradarse de aquí a 2050, con graves consecuencias para el clima, la biodiversidad y la producción de alimentos. La degradación de tierras ya afecta al 40% del terreno mundial.
La COP18 se reunirá en Egipto en 2028 con la sequía como prioridad pendiente en la agenda multilateral.
Fuente original: https://efeverde.com/cop17-desertificacion-cierra-sin-pacto-sequia-moviliza-1-300-millones/
