El daño climático que provocarían los campos petroleros Rosebank y Jackdaw en el Mar del Norte destruiría su valor económico hasta 12 veces, según un análisis presentado ante el gobierno británico. La evaluación estima pérdidas globales de entre £119.000 millones y £336.000 millones por contaminación de CO2, frente a los £28.700 millones de beneficio que proyecta Adura, la petrolera que impulsa ambos proyectos.
El estudio aplica investigación revisada por pares sobre cómo las temperaturas crecientes dañan las economías a las estimaciones de producción que la propia compañía presentó al gobierno. Las cifras probablemente subestiman el daño real, ya que no incluyen pérdidas por eventos climáticos extremos, subida del nivel del mar ni muertes asociadas al clima. El análisis fue presentado en la consulta pública sobre Rosebank y a una revista académica, según informó The Guardian.
La decisión sobre estos campos se convirtió en uno de los puntos más controversiales de la política energética británica. La industria petrolera, algunos líderes empresariales y partidos de derecha presionan por la aprobación. La mayoría de los partidos de centro e izquierda, científicos del clima y activistas ambientales se oponen. El primer ministro Andy Burnham enfrenta además una revuelta de legisladores laboristas, mientras el exsecretario de Energía Ed Miliband llamó a Rosebank “vandalismo climático”.
La industria promete beneficios que no resistirían el análisis
El argumento de que aprobar Rosebank y Jackdaw reduciría las facturas británicas y mejoraría la seguridad energética es una “ilusión”, según expertos en energía citados por The Guardian, dado que el petróleo y el gas son commodities que se transan internacionalmente. Los promotores insisten en que los nuevos pozos impulsarían la economía del Reino Unido, pero el análisis indica que ese beneficio sería obliterado por el daño climático de largo plazo.
“Los números presentados aquí muestran que va a haber una destrucción muy fuerte de valor económico por encima de lo que Rosebank y Jackdaw podrían generar para el Reino Unido”, dijo Luke Hatton, del Imperial College London, quien condujo el análisis. “La alternativa es realmente duplicar la apuesta por tecnologías de energía limpia.” El sector net zero británico creció tres veces más rápido que la economía general del país en los últimos años.
Richard Sulley, del Grantham Centre for Sustainable Futures de la Universidad de Sheffield, señaló a The Guardian que “expandir la producción de petróleo y gas en el Mar del Norte no es solo un crimen ambiental sino también un analfabetismo económico. El cambio climático ya dañó la economía británica, con una pérdida estimada de £4.400 millones solo por las olas de calor de este verano”.
El gobierno británico mantiene al Mar del Norte como activo vital
El profesor Ian Bateman, de la Universidad de Exeter Business School, valoró el estudio: “Muestra que el daño climático global acumulado de la extracción y uso de petróleo está empezando a exceder su valor nominal. Cuando agregamos las exenciones fiscales a la industria petrolera y comparamos con el costo decreciente y el daño climático cero de las renovables, entonces el caso económico para dejar el petróleo bajo tierra es abrumador”.
Adura, propiedad conjunta de Shell y la noruega Equinor, no respondió a una solicitud de comentarios de The Guardian. Un vocero del Departamento de Seguridad Energética y Net Zero defendió los proyectos: “El Mar del Norte sigue siendo un activo nacional vital, apoyando empleos, crecimiento y la seguridad energética del Reino Unido. El petróleo y el gas seguirán jugando un rol importante en nuestro sistema energético por décadas, junto con la transición hacia energía limpia para proteger empleos y enfrentar la crisis climática”.
El análisis usa investigación publicada en la revista Nature en marzo y datos de producción presentados por Adura al gobierno para estimar cuánta contaminación de CO2 resultaría de Rosebank y Jackdaw y cuánto daño económico causaría en todo el mundo. El daño económico se proyecta hasta 2100 y el rango de estimaciones (£119.000 millones a £336.000 millones) resulta de usar diferentes escenarios sobre cómo podrían aumentar los daños en el futuro, valuados en dinero de hoy.
Los asesores oficiales del gobierno, el Comité de Cambio Climático, dijeron en marzo que “alcanzar el net zero es un camino más costo-efectivo para la economía británica que la dependencia continua de los combustibles fósiles, trayendo un beneficio neto para la sociedad”.
Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/aug/25/climate-damage-economy-north-sea-oil-gas-fields-rosebank-jackdaw
