¿De dónde vienen las servilletas que usamos todos los días? Detrás de un objeto cotidiano y aparentemente simple hay procesos productivos distintos, según se trate de servilletas de papel o de tela.
Ambas cumplen la misma función en la mesa, pero su origen, fabricación y ciclo de vida no son iguales.
Servilletas de papel: de plantaciones forestales industriales al descarte inmediato
Las servilletas de papel comienzan su recorrido en plantaciones forestales industriales, principalmente de pinos y eucaliptos. A partir de esa madera se obtiene pulpa, que luego se procesa como papel.
En la etapa industrial, la pulpa se blanquea, se seca y se corta hasta alcanzar el formato final de servilleta. El producto resultante está diseñado para un único uso: se utiliza y luego se descarta.
En síntesis, su ciclo de vida es corto y lineal: empieza en plantaciones forestales industriales y termina en la basura tras una sola utilización.
Servilletas de tela: de fibras textiles a la mesa
Las servilletas de tela, en cambio, parten de fibras textiles como algodón, poliéster o lino.
El proceso comienza con la transformación de la fibra en hilo. Ese hilo se convierte en tela, que luego atraviesa distintas etapas industriales: lavado, blanqueo o teñido, pre-encogido y suavizado. Finalmente, la tela se corta y se cose para darle forma de servilleta.
A diferencia de las servilletas de papel, las de tela están diseñadas para resistir múltiples usos y lavados. Por eso, ingresan en un circuito de reutilización prolongado antes de llegar al final de su vida útil y pueden durar años antes de ser descartadas.
