El gobierno de Córdoba declaró la emergencia agropecuaria para la producción hortícola afectada por tormentas de granizo que golpearon el cinturón verde provincial entre marzo y septiembre de 2026. La medida, oficializada por el Ministerio de Agrobioindustria, abarca desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2027 y alcanza a zonas específicas de Malvinas Argentinas, Mi Granja, Montecristo, Capilla de los Remedios, Río Primero, Bower y Río Segundo, según informó Bichos de Campo.
La Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria impulsó la decisión tras delimitar mediante polígonos georreferenciados las áreas con impacto documentado. La declaración publicada en el Boletín Oficial provincial distingue dos niveles de asistencia: los productores que acrediten pérdidas de al menos 50% de su producción acceden a la emergencia agropecuaria, con prórroga hasta abril de 2027 para el pago del Impuesto Inmobiliario Rural y el aporte al Fondo de Desarrollo Agropecuario (FDA).
Exenciones fiscales para los casos más graves
Cuando el daño supera el 70% de la producción, el establecimiento queda bajo la categoría de desastre agropecuario, que habilita la exención del 25% en los conceptos impositivos provinciales. La Secretaría de Agricultura y Recursos Naturales conformará el registro de productores afectados mediante declaraciones juradas que deben presentarse hasta el 20 de noviembre a través de la plataforma Ciudadano Digital (Cidi).
Los establecimientos hortícolas dentro del área afectada también pueden inscribirse en el Programa para mitigar efectos adversos en el marco de la emergencia agropecuaria, una iniciativa provincial que comprende aportes no reintegrables, reposición de insumos y materiales, reconstrucción de infraestructura rural dañada y subsidios a las tasas de interés de créditos. Estas herramientas corren en paralelo a las medidas impositivas.
El granizo representa uno de los fenómenos meteorológicos más destructivos para la producción hortícola intensiva. Los pequeños y medianos productores del cinturón verde cordobés, que abastecen la demanda regional de verduras y hortalizas, enfrentan ahora el desafío de recomponer su capacidad productiva antes del cierre de la temporada en marzo de 2027.
