Las emisiones de CO2 de China cayeron un 1% en el segundo trimestre de 2026, impulsadas por un desplome del 9% en el consumo de petróleo, según un análisis de Carbon Brief elaborado por Lauri Myllyvirta, del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio. Es la primera vez que la reducción de emisiones del país no se explica por la caída en el uso del carbón, sino por el colapso del petróleo, en un contexto marcado por la crisis del estrecho de Hormuz.
El análisis revela que el consumo de petróleo en transporte cayó un 16% durante el trimestre, mientras que el uso total de crudo se contrajo un 9%. Las importaciones chinas de petróleo se desplomaron un 32% en el mismo período. China compensó parte de la caída utilizando sus reservas estratégicas, pero incluso así la demanda real retrocedió de forma inédita.
Los vehículos eléctricos desplazan el equivalente al consumo del Reino Unido
Los vehículos eléctricos (VE) jugaron un papel central en la caída del petróleo. El análisis indica que el impacto de los VE en el consumo de combustibles fósiles fue casi el doble de lo esperado considerando solo el aumento en el número de unidades en circulación. El uso de los vehículos eléctricos existentes se disparó, en un fenómeno que Carbon Brief describe como “efecto de cambio de comportamiento”.
La cantidad de petróleo desplazada por los VE en China durante el primer semestre de 2026 superó el consumo total de petróleo del Reino Unido en un período de seis meses, según datos del reporte. Esto sugiere que la electrificación del transporte en China está alcanzando un punto de inflexión estructural, aunque el tamaño de la caída excede lo que explican solo los factores técnicos, dejando espacio para cambios en el comportamiento de los usuarios.
El carbón sigue creciendo pese a las renovables
Mientras el petróleo caía, la generación eléctrica a base de carbón creció un 2,4% en el segundo trimestre, a contrapelo del aumento en capacidad solar, eólica e hidroeléctrica. El análisis de Myllyvirta señala que la razón principal fue el “curtailment” o desperdicio de energía renovable: el mercado eléctrico chino sigue favoreciendo al carbón, lo que limitó la cantidad de generación térmica desplazada por las nuevas instalaciones de energía limpia.
China está en camino de agregar suficiente capacidad renovable, nuclear e hidroeléctrica este año para cubrir el crecimiento total de la demanda eléctrica, pese a una desaceleración en las nuevas instalaciones. Sin embargo, los aumentos en la capacidad de plantas de carbón y la falta de adaptación del mercado eléctrico siguen frenando el potencial de descarbonización.
Emisiones planas desde marzo de 2024
Las emisiones de CO2 por combustibles fósiles y cemento en China llevan más de dos años en una meseta, tras alcanzar su pico en marzo de 2024. El primer trimestre de 2026 había mostrado un rebote del 2% interanual, pero el segundo trimestre lo compensó con la caída del 1%. En el acumulado del semestre, las emisiones se mantienen marginalmente por encima de 2025, pero todavía por debajo del máximo de 2023-24.
Carbon Brief proyecta que las emisiones chinas podrían caer este año si continúan las presiones estructurales sobre la demanda de petróleo, la desaceleración de la construcción inmobiliaria y el menor crecimiento de la industria petroquímica basada en carbón. El reporte indica que el crecimiento anual en el uso de carbón para producción química se desaceleró al 8%, frente al 15% de 2025 y el 19% del primer trimestre de 2026.
El gobierno chino publicó durante el segundo trimestre varios documentos del plan quinquenal relacionados con energía, que señalan nuevas medidas para reducir el curtailment renovable y elevan la vara para aprobar nuevas plantas de carbón, aunque sin agregar metas cuantitativas concretas. La carrera entre demanda energética y expansión de energía limpia sigue abierta, con ambas tendencias desacelerándose este año.
Fuente original: https://www.carbonbrief.org/analysis-chinas-co2-emissions-fall-in-q2-2026-due-to-plummeting-oil-use
