Los centros de datos que se construyan en España deberán consumir al menos un 80% de energía renovable, y esa electricidad debe provenir de instalaciones de nueva creación. La medida está contenida en un proyecto de Real Decreto que el gobierno español sometió a audiencia pública por vía de urgencia, y busca ordenar el despliegue de una industria que creció muy por encima de lo previsto.
La norma, impulsada por los ministerios de Transición Ecológica, Economía y Transformación Digital, establece un mecanismo de adicionalidad estricto: cada nuevo megavatio (MW) que consuma un datacenter deberá estar respaldado por un MW renovable instalado en los 18 meses anteriores a su puesta en marcha. Ese respaldo puede materializarse mediante autoconsumo directo o a través de contratos de compra de energía a largo plazo (PPA), una fórmula que permite a los desarrolladores financiar la construcción de nuevas plantas solares o eólicas.
El autoconsumo renovable deberá acreditarse hora a hora, según el documento publicado el 27 de agosto y abierto a alegaciones hasta el 4 de septiembre. La norma también eleva los estándares de eficiencia energética e hídrica que los nuevos centros deben cumplir, alineándose con el etiquetado europeo que la Comisión desarrolla y que entrará en vigor en agosto de 2027. A partir de esa fecha, será obligatorio alcanzar la categoría A tanto en Power Usage Effectiveness (PUE) como en Water Usage Effectiveness (WUE).
El acceso a la red como mecanismo de cumplimiento
Los proyectos de datacenters que quieran obtener derechos de acceso y conexión a la red eléctrica española deberán acreditar el cumplimiento de estos requisitos de manera anticipada. El incumplimiento acarreará penalizaciones crecientes en los cargos y peajes del sistema eléctrico, y en última instancia la pérdida del derecho de acceso.
Los fondos recaudados por penalizaciones se destinarán a compensar el sobrecoste que el incumplimiento de las obligaciones de adicionalidad y correlación horaria genere sobre el sistema, y por ende sobre las facturas de electricidad del resto de los consumidores.
Los proyectos actualmente en tramitación tienen seis meses para adaptarse a los nuevos requisitos y acreditar su cumplimiento. Si están a la espera de un concurso de acceso a la red, el plazo se reduce a tres meses. Quienes no lo hagan deberán renunciar a los derechos sin que se ejecuten las garantías depositadas.
Por qué ahora: 12 GW otorgados frente a 4 GW previstos
Según el gobierno español, el país ya otorgó más de 12 gigavatios (GW) de derechos de acceso y conexión a centros de datos desde 2021, una cifra que supera con creces los objetivos incluidos en la Estrategia de Inteligencia Artificial, que preveían un consumo de entre 3,5 y 4 GW. Ese crecimiento exponencial convirtió a España en uno de los destinos más atractivos de Europa para la industria, pero también disparó las alarmas sobre el impacto en la red eléctrica, el consumo hídrico y la huella ambiental.
La norma aplica a instalaciones mayores de 1 MW de potencia eléctrica, consideradas las que tienen incidencia territorial, hídrica y ambiental relevante. Todos los centros mayores de 500 kW deberán remitir al Ministerio para la Transición Ecológica datos sobre su eficiencia energética y sostenibilidad. Los mayores de 1 MW, además, deberán reportar si cumplen las mejores prácticas del código de conducta europeo sobre eficiencia energética de datacenters y de qué manera lo hacen.
La norma representa el primer intento de una economía europea de vincular de forma obligatoria el crecimiento de la infraestructura digital con la construcción de nueva capacidad renovable, en lugar de permitir que los datacenters compitan por electricidad verde ya existente en el sistema.
Fuente original: https://efeverde.com/los-centros-de-datos-deberan-consumir-al-menos-un-80-de-energia-renovable-de-nueva-instalacion/
