Especies de ballenas en Patagonia Azul: las 4 que habitan la región y por qué son clave para el ecosistema

Cada 23 de julio se conmemora el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de estos mamíferos marinos para el equilibrio de los océanos.

Patagonia Azul es un área clave para la conservación de distintas especies de ballenas que visitan cada año el Mar Argentino.

Un monitoreo realizado durante cuatro años en la región permitió comprobar que el lugar recibe de manera estacional al menos cuatro especies de ballenas, lo que la convierte en un área clave para su alimentación, reproducción y descanso, explica el biólogo Lucas Beltramino, coordinador del proyecto Patagonia Azul de Rewilding Argentina en un artículo publicado por la organización.

¿Por qué se celebra el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines?

El Día Mundial de las Ballenas y los Delfines se conmemora cada 23 de julio desde 1986 por iniciativa de la Comisión Ballenera Internacional (CBI). El objetivo de esta efeméride es generar conciencia sobre la importancia de estos animales para el equilibrio del ecosistema marino y promover su protección frente a la caza, una actividad que llevó a varias especies al borde de la extinción, detalla Greenpeace.

Además de su valor para la biodiversidad, las ballenas desempeñan un papel ecológico clave. Beltramino explica que cada individuo captura durante su vida más carbono que un árbol y, al migrar, transporta nutrientes hacia otras regiones del océano. Sus heces fertilizan el fitoplancton, base de la cadena trófica marina, favoreciendo la presencia de zooplancton, peces, aves y mamíferos marinos.

¿Cuáles son las especies de ballenas que habitan Patagonia Azul?

De acuerdo con Rewilding Argentina, Patagonia Azul recibe al menos cuatro especies de ballenas:

La ballena franca austral (Eubalaena australis) utiliza Patagonia Azul principalmente como un área de tránsito, aunque también se han registrado madres con crías refugiándose en las bahías. Se caracteriza por tener los ojos ubicados a la altura de la boca y callosidades blancas en la cabeza, una de sus principales características distintivas. Además, es la especie representada en el billete argentino de $200.

La ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) es otra de las visitantes habituales. Se distingue por sus largas aletas pectorales (que pueden alcanzar un tercio de la longitud de su cuerpo), cabeza ancha redondeada, con protuberancias en la parte superior de la cabeza y la mandíbula inferior.

La ballena minke (Balaenoptera acutorostrata) es la más pequeña de las especies presentes en la región, aunque supera los siete metros de longitud. Su presencia es menos predecible y suele asociarse a la de la ballena sei, indica Rewilding Argentina. Según el Sistema de Información de Biodiversidad de la Administración de Parques Nacionales, el conocimiento sobre esta especie todavía es limitado porque hasta hace pocos años era confundida con la ballena minke antártica.

La ballena sei (Balaenoptera borealis) posee un cuerpo alargado y estilizado y una cabeza con forma de V vista desde arriba. Considerada la tercera especie de ballena más grande del mundo, llega cada año a Patagonia Azul para alimentarse. Entre diciembre y julio es posible observar desde la costa sus característicos soplidos, mientras cientos de ejemplares permanecen en la región.

Para Beltramino, la presencia estacional de estas cuatro especies demuestra la importancia de Patagonia Azul para su conservación. En ese sentido, sostiene que fortalecer las áreas marinas protegidas es una herramienta clave para preservar no solo a las ballenas, sino también al ecosistema del que forman parte.

¡Sumate a EcoNews Weekly!

Tu dosis semanal de información socioambiental. Todos los jueves, la newsletter de EcoNews en tu bandeja de entrada.

Exit mobile version