El coste económico del verano extremo en Europa alcanzó los 180.000 millones de euros en 2026, según cálculos del banco Triodos Bank publicados por EFEverde. Las temperaturas récord, la sequía extrema y los incendios forestales que marcaron la temporada estival podrían reducir el Producto Interior Bruto de la Unión Europea en torno a un 1% este año.
Esa cifra representa únicamente las pérdidas directas e inmediatas, advirtió a EFEverde la investigadora del centro de estudios económicos Bruegel, Heather Grabbe. Los costes indirectos en los años posteriores a las catástrofes pueden ser mucho mayores, según indican otros estudios.
Sofía Tirado, investigadora del Real Instituto Elcano, puso el foco en la pérdida de riqueza a corto y largo plazo que fenómenos como los incendios de este verano tienen sobre el territorio. “Lo que pasa mucho a nivel económico es que normalmente estos efectos tienen una caída del PIB, pero hay veces que no se reflejan a nivel agregado”, explicó Tirado a EFEverde. Muchas veces esas zonas pueden incluso crecer por las ayudas que reciben en ese momento concreto, lo que enmascara la destrucción real de riqueza.
Francia y Alemania pagan la factura más alta
El impacto del calor en la economía europea ya golpeó de lleno a las principales economías del bloque. En Francia, el Ministerio de Economía y Finanzas calculó que el calor y la sequía le costarán una décima de su PIB en 2026.
La situación en Alemania no es mejor. El banco central del país, el Bundesbank, advirtió en su boletín de agosto que el bajo caudal de los ríos frenará la recuperación económica alemana en el tercer trimestre del año. En ambos países, la sequía perjudicará especialmente a la agricultura, con pérdidas de cultivos y productividad que tendrán efectos en los alimentos y, a medio plazo, en la inflación y el crecimiento del PIB, según explicó Tirado.
El Banco Central Europeo vigila la amenaza climática
La preocupación llegó a la sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort. El miembro del comité ejecutivo del BCE, Frank Elderson, dijo en una entrevista a The Guardian a principios de agosto que la creciente frecuencia de los desastres naturales vinculados al calentamiento global supone una amenaza para la estabilidad financiera.
“Es verdad que aún no han tomado una decisión directa de cambiar tipos de interés por el cambio climático, pero sí que están viendo que afecta a la inflación y al crecimiento”, aseguró Tirado. Tanto el BCE como el Banco de España “cada vez se están preocupando más” por los efectos que los eventos extremos tienen en la economía.
Las pérdidas por cambio climático en la Unión Europea derivadas de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos ascendieron a 822.000 millones de euros entre 1980 y 2024, según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente. Pero la factura se va a encarecer “rápidamente”, según un informe de Bruegel que dirigió Grabbe, en un momento en el que los impactos del cambio climático dejaron de ser un riesgo marginal para convertirse en un “problema macrofiscal estructural”.
“A medida que las temperaturas extremas y los patrones de precipitaciones provocados por el clima se produzcan con mayor frecuencia, las economías dispondrán de menos tiempo para recuperarse entre un episodio y otro”, aseguró Grabbe a EFEverde. Los gobiernos, las empresas y los hogares tendrán que destinar más dinero a la recuperación tras las catástrofes, lo que reducirá los fondos de que disponen para la inversión.
Grabbe consideró necesario que los países de la UE pongan en marcha planes de adaptación y sistemas para reducir las pérdidas. “España cuenta con un sistema de seguros contra catástrofes climáticas excepcionalmente bueno, a través del Consorcio, del que otros países de la UE podrían aprender”, señaló. Los gobiernos tendrán que reconocer en algún momento los límites de la protección de los bienes y adoptar medidas para facilitar la reubicación en el territorio europeo.
Fuente original: https://efeverde.com/verano-cambio-climatico-coste-economia-europa/
