El extractivismo urbano y la pérdida de árboles que arrasa Buenos Aires

Avenida arbolada en Buenos Aires con ejemplares de gran porte.

Foto: Daniel Miller / Pexels

El extractivismo urbano y la pérdida de árboles en la ciudad de Buenos Aires se aceleró bajo la gestión de Jorge Macri, según denuncia la organización Basta de Mutilar Nuestros Árboles. El gobierno porteño incumple un fallo de la Corte Suprema de Justicia que ordenó frenar la poda indiscriminada, mientras la crisis climática demanda más infraestructura verde.

María Angélica Di Giacomo, docente y química fundadora de Basta de Mutilar Nuestros Árboles, comenzó en 2010 a denunciar podas sin criterio técnico. “Un día pasé frente a un árbol que estaban podando y me senté sola a llorar. Me di cuenta que para cambiar algo iba a tener que juntarme con otras personas”, contó Di Giacomo a Agencia Tierra Viva. Abrió un grupo de Facebook y en dos años la organización logró visibilidad nacional.

Cómo la poda daña al árbol y profundiza el efecto isla de calor

“El árbol no necesita ser podado, no le reporta ningún beneficio”, explicó Di Giacomo. La poda se justifica solo por necesidad humana: que los peatones circulen por la vereda o que no tape un semáforo. Sin embargo, muchas personas perciben al árbol como riesgoso y prefieren verlos mutilados. “Existe un afán de control sobre la naturaleza y muchos miedos”, dijo la activista.

Guillermina Bruschi, referente de Villa Santa Rita, se sumó a la organización en 2019 cuando intentaron talar árboles centenarios en el Barrio Nazca. Después de años de lucha, los vecinos lograron inaugurar en abril de 2025 la primera plaza del barrio, una demanda que apareció por primera vez en un diario de 1927.

La deforestación urbana en Argentina tiene consecuencias directas sobre la salud pública. “Si consideramos que hay 20.000 personas muriendo en Europa por el calor extremo, uno pensaría que los gobiernos tendrían como prioridad la infraestructura verde y sucede exactamente lo contrario”, afirmó Bruschi a Tierra Viva. En los últimos 20 años se construyeron 40 millones de metros cuadrados nuevos en la ciudad, lo que genera el efecto isla de calor: entre uno y seis grados más que en entornos con menos cemento.

Según el último censo de arbolado del gobierno porteño (2017-2018), la ciudad contaba con 432 mil ejemplares: alrededor de 370 mil en veredas y 62 mil en espacios verdes. El promedio era de un árbol cada siete habitantes, pero las diferencias entre comunas son marcadas. En Recoleta la relación llega a un árbol cada 15 habitantes por su alta densidad poblacional.

Basta de Mutilar Nuestros Árboles vincula la política de poda porteña con el mismo modelo extractivo que opera en la cordillera, los suelos y los ríos: árboles y calidad de vida sacrificados por proyectos inmobiliarios sin planificación ambiental. La organización sostiene que la conservación del arbolado debería ser estratégica porque cuanto más verde es la ciudad, más sana y menos riesgosa resulta para sus habitantes.

Fuente original: https://agenciatierraviva.com.ar/una-ciudad-con-menos-arboles-y-mas-extractivismo-urbano/

¡Sumate a EcoNews Weekly!

Tu dosis semanal de información socioambiental. Todos los jueves, la newsletter de EcoNews en tu bandeja de entrada.

Exit mobile version