Por qué las fábricas de harina de pescado en India generan protestas y contaminación

Barcos pesqueros atracados en un puerto industrial costero, similar a las zonas donde operan fábricas de harina de pescado en

Foto: Jean van der Meulen / Pexels

Las fábricas de harina de pescado en India y otros países enfrentan protestas crecientes por contaminación del aire y el agua, luego de que científicos advirtieran sobre los riesgos cancerígenos del etoxiquina, el químico que la industria usó durante décadas para evitar que el polvo de pescado se incendiara espontáneamente.

El etoxiquina resolvió un problema grave: entre los años 50 y 70, la harina de pescado provocó al menos 90 incendios en barcos y plantas en todo el mundo, según una revisión de cobertura histórica realizada por el Outlaw Ocean Project. En 1966 solo hubo tres incendios de gran magnitud en barcos que transportaban harina de pescado, con pérdidas millonarias y al menos un muerto.

En 1967, la empresa estadounidense Cargill presentó el etoxiquina como solución. El químico, antes usado para conservar neumáticos de caucho y frutas, redujo drásticamente los incendios: de 16 por año a apenas cinco en 1967, según la Liverpool Underwriters’ Association. Para 1976, la Guardia Costera de Estados Unidos había hecho obligatorio el tratamiento con etoxiquina en embarques de harina de pescado.

El problema llegó con los estudios de toxicidad

Pero en 1969, autoridades de la ONU advirtieron que se habían observado efectos tóxicos en animales de laboratorio alimentados con altas concentraciones de etoxiquina, además de casos de dermatitis entre empacadores de fruta. La Unión Europea y varios países prohibieron el químico. Sin embargo, sigue permitido en otras regiones y aparece en camarones, salmón y tilapia importados en Estados Unidos, aunque en niveles por debajo del límite de la FDA.

Ahora, los productores cambian hacia alternativas como el BHA, que también enfrenta cuestionamientos por posible carcinogenicidad y está siendo reevaluado por reguladores estadounidenses, según reportó Mongabay. Mientras tanto, las comunidades costeras de India y otros países productores soportan la contaminación del aire y del agua generada por plantas que procesan millones de toneladas de pescado para alimentar la acuicultura global.

La harina de pescado es crucial para la cría industrial de salmón, camarón y tilapia. Más de la mitad del pescado consumido en el mundo proviene de granjas acuícolas. Pero el modelo exporta el impacto ambiental a poblaciones vulnerables: las plantas operan en zonas costeras donde el olor, los efluentes y los riesgos químicos afectan directamente a quienes viven cerca.

La industria resolvió el peligro de incendios con un químico que resultó tóxico. Ahora busca reemplazarlo con otro que enfrenta las mismas dudas. Las comunidades afectadas, mientras tanto, siguen respirando el costo de alimentar a los mercados globales.

Fuente original: https://news.mongabay.com/2026/10/a-chemical-kept-fishmeal-from-catching-fire-then-scientists-raised-cancer-concerns/

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