La Feria de las Cuatro Regiones en Jujuy se convirtió en un espacio clave para la agricultura familiar del norte argentino. Una vez al mes, productores de las cuatro ecorregiones de la provincia copan la capital con alimentos agroecológicos, artesanías y productos elaborados. Más de 160 feriantes participan de cada edición, según informó Bichos de Campo.
El evento reúne a cooperativas, asociaciones y productores individuales de la Puna, la Quebrada de Humahuaca, los valles templados y las Yungas. Nelson Castillo, referente del Movimiento Campesino Indígena Pucará, explica que la feria busca garantizar venta directa sin intermediarios. “Participan desde productores individuales hasta organizaciones que tienen años en la región, como la Asociación de Pequeños Productores de la Puna o la Cooperativa Cauqueva”, dijo a Bichos de Campo.
Cómo funciona la logística de la feria mensual
La feria suele realizarse en la vieja estación del ferrocarril, a una cuadra de la plaza central de San Salvador de Jujuy. El gobierno provincial aporta colectivos para trasladar a los feriantes, mientras que el Movimiento Pucará moviliza dos camiones. Uno viene desde la Puna y otro desde las Yungas, recogiendo producción de madrugada.
“Los hermanos nos esperan a las 2 o 3 de la mañana, llegan aquí casi sin dormir, trabajan incansablemente durante toda la feria, para volver a su lugar en la madrugada siguiente”, relató Castillo al medio agropecuario. La estructura incluye una carpa de aluminio con lona blanca que cubre el playón de Ciudad Cultural, donde también se realizan eventos como el Carnaval de Los Tekis.
Qué se vende en el encuentro de productores de Jujuy
El mercado ofrece diversidad de frutas y verduras, carne de llama y cordero, muebles de madera de la zona de El Fuerte y Caimancito, panificados, mieles, harinas y artesanías. También hay ollas de barro de Casira, localidad en el límite con Bolivia, y tejidos de llama y oveja hechos a mano por artesanas de Abra Pampa.
La feria funciona como un circuito corto de comercialización que conecta directamente al productor con el vecino urbano. Un locutor va anunciando qué productos se ofrecen en cada sector de la carpa, entrevista a los feriantes y explica el origen de cada alimento. Hay música en vivo y un patio de comidas con platos tradicionales.
La iniciativa cobra relevancia en una provincia con alta inseguridad alimentaria. Jujuy registra uno de los índices más altos de pobreza del país y la feria agroecológica representa un modelo alternativo al sistema de intermediación comercial convencional. El próximo 10 de octubre, productores de la Puna y la Quebrada participarán de “El Ollazo”, un evento organizado junto a ECAS (Empresa Cooperativa de Alimento Soberano) para comercializar tejidos y ollas de barro en Buenos Aires.
