Los gobiernos que conocían los riesgos del calentamiento global desde los años 50 y 60 tomaron decisiones conscientes de apostar al crecimiento económico basado en combustibles fósiles, según revela un informe publicado por el Center for International Environmental Law (CIEL). El reporte, titulado “What Countries Knew”, documenta que Estados Unidos, Australia, Canadá, Alemania, Italia, Noruega, Reino Unido y la Unión Soviética recibieron evidencia científica detallada sobre los impactos de las emisiones de gases de efecto invernadero mucho antes de que el cambio climático se instalara en la agenda pública.
La investigación se basa en actas de conferencias internacionales, informes gubernamentales desclasificados y transcripciones de simposios científico-técnicos de mediados del siglo XX. Los registros demuestran que, ya en 1957, durante el Año Geofísico Internacional, unas 70 naciones discutían en foros científicos los riesgos del aumento de la temperatura global, el derretimiento de los casquetes polares y la elevación del nivel del mar.
La advertencia científica que los gobiernos recibieron antes de acelerar el modelo fósil
En 1965, científicos alertaron al presidente estadounidense Lyndon Johnson que el aumento del dióxido de carbono atmosférico podría causar “cambios marcados” en el clima. Ese mismo año, investigadores de empresas petroleras estatales de Noruega e Italia documentaban impactos climáticos potenciales, mientras sus gobiernos los alentaban a expandir la producción de crudo.
Un estudio de 1957 realizado por los científicos estadounidenses Roger Revelle y Hans Suess caracterizó el incremento de CO₂ en la atmósfera como un “experimento geofísico a gran escala” sin precedentes en la historia humana, irreversible y de consecuencias desconocidas. Lindsay Fenlock, investigadora senior de CIEL y autora principal del informe, señaló a Inside Climate News que le sorprendió continuamente “la amplitud del conocimiento gubernamental internacional sobre los impactos climáticos con una amenaza de implicaciones serias” mientras revisaba materiales de archivo de la era pre-internet.
Los ocho países mencionados en el reporte son responsables de aproximadamente el 40% de todas las emisiones globales desde que comenzó la era de los combustibles fósiles a fines del siglo XIX, según datos compilados por CIEL.
Por qué importa ahora: el vínculo legal con las reparaciones climáticas
El informe adquiere relevancia jurídica tras la opinión consultiva emitida en 2024 por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que estableció que los estados tienen obligaciones legales de larga data para prevenir daños climáticos significativos y pueden estar obligados a pagar reparaciones cuando incumplan esas obligaciones y causen daño.
Michael Burger, director ejecutivo del Sabin Center for Climate Change Law de la Universidad de Columbia, señaló que el reporte traza “conexiones importantes” entre la historia del conocimiento gubernamental y las obligaciones legales delineadas en la opinión de la CIJ. “Es una advertencia para quienes están atentos a los casos que podrían seguir tras la opinión de la Corte”, declaró.
Nikki Reisch, directora del programa de clima y energía de CIEL, explicó que rastrear qué sabían los gobiernos y cómo respondieron o dejaron de responder tomó un nuevo significado legal tras el dictamen de la CIJ. La documentación histórica refuerza el argumento de que el daño climático fue producto de decisiones informadas, no de ignorancia, lo que fortalece la base para litigios climáticos que buscan responsabilizar a los estados desarrollados por su contribución histórica a la crisis.
Fenlock reconoció que el informe no pretende ser exhaustivo, pero muestra que los gobiernos con frecuencia pasaron por alto evidencia científica con relevancia de vida o muerte. “Creo que la cantidad que se sabía, y lo temprano que se sabía, fue bastante impactante. Pero la gente no habla de eso ahora”, afirmó.
Fuente original: https://insideclimatenews.org/news/15072026/governments-knew-global-warming-risks/
