El imperio de alias Calarcá devora el bosque amazónico en Caquetá

Ganado pastando en tierras deforestadas de la Amazonía colombiana, donde el bosque fue reemplazado por potreros.

Imagen generada por IA. Escena representativa.

El imperio de alias Calarcá devora el bosque amazónico en Caquetá mediante un modelo criminal que combina extorsión, ganadería extensiva y acaparamiento de tierras. Una investigación de Mongabay Latam y Vorágine detalló cómo las disidencias del jefe guerrillero Alexánder Díaz Mendoza, alias Calarcá, arrasan con la selva en el departamento de Caquetá, al sur de Colombia.

La Amazonía colombiana perdió 36.129 hectáreas de bosque a finales de 2025. Caquetá concentró el 26,63% de esta devastación nacional, según datos oficiales citados por Mongabay Latam. Cartagena del Chairá se posicionó como el municipio más deforestado del país.

Extorsión y ganadería ilegal en zonas protegidas

En octubre de 2025, unas 200 personas fueron obligadas por las disidencias de Calarcá a desplazarse hasta una vereda en San Vicente del Caguán, despojados de teléfonos y pertenencias. Al final del camino, un comandante guerrillero y su secretaria realizaron un censo de tierras y ganado. El resultado: una cuota de 10.000 pesos (3,20 dólares) por año por cada res y cada hectárea.

Según reportó Jose Guarnizo para Mongabay Latam, el censo no es solo extorsión, sino vigilancia del negocio de ganadería en zonas protegidas y baldíos a costa de la desaparición de la selva. Las cuotas se cobran en efectivo o mediante transferencias a plataformas como Nequi.

El modelo del fondo rotatorio de ganado

Las disidencias ofrecen a los campesinos un paquete de colonización que incluye 50 hojas de zinc para vivienda, 20 para cocina y una motosierra. A eso se suma un fondo rotatorio de ganado: los grandes hacendados entregan reses que luego se reparten entre familias pobres. Estas deben cuidar los animales, retener las crías y devolver el vientre original a otra familia.

María, lideresa de una guardia campesina citada en el reporte, explicó que su comunidad rechazó las instrucciones en una asamblea. Exigieron dejar por escrito su negativa: si su función era ejercer como guardia ambiental, no podían tumbar árboles.

Vías clandestinas hacia parques nacionales

La apertura de vías clandestinas de gran amplitud facilita el ingreso de maquinaria pesada y motosierras. Estas rutas empujan la frontera ganadera directamente hacia el interior de los parques Chiribiquete y Picachos.

Paulo Ilich Vacca, director de la Línea de Justicia Ambiental de Dejusticia, declaró a Mongabay Latam que la deforestación en territorios con economías criminales no es solo un desastre forestal, sino una crisis climática que altera la disponibilidad de agua y destruye la absorción de carbono de la Amazonía.

Inversionistas foráneos y blanqueo de dinero

La investigación documentó que inversionistas foráneos financian la tala masiva para acaparar tierras y blanquear dinero. Mediante la modalidad del aumento, aportan el ganado mientras los campesinos pobres ponen el pasto sobre las cenizas del bosque.

Caquetá alberga porciones de cuatro grandes parques de riquezas incalculables: la Serranía de Chiribiquete, la Cordillera de los Picachos, el Alto Fragua Indi Wasi y la Serranía de los Churumbelos. En el último trimestre de 2025, el departamento reunió el 26,63% de las alertas de detección temprana de deforestación del país y ocupó el segundo lugar nacional en pérdida de cobertura boscosa.

Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/colombia-el-imperio-de-alias-calarca-que-devora-el-bosque-amazonico-en-caqueta/

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