La invasión de pulpos en Reino Unido registró en el primer semestre de 2026 capturas récord que superaron las 3.200 toneladas, aproximadamente un 30% más que las 2.443 toneladas que la flota gallega desembarcó en sus dos últimas campañas completas (2024-2025 y 2025-2026), según datos del Devon & Severn IFCA publicados en julio de 2026. El fenómeno convirtió al puerto de Brixham, en el suroeste de Inglaterra, en la “capital del pulpo” del Reino Unido, con picos diarios de hasta 48 toneladas subastadas en 2025 y un récord de 500.000 libras en un solo día en junio de 2026.
El cambio climático empujó al pulpo mediterráneo hacia el norte
El profesor Steve Simpson, de la Universidad de Bristol, explicó en una nota publicada por The New York Times que el calentamiento del mar convirtió las aguas británicas en un hábitat favorable para el pulpo mediterráneo (Octopus vulgaris), una especie que históricamente no habitaba esas latitudes. “Las aguas británicas están en el límite septentrional del rango habitual del pulpo mediterráneo, pero el incremento de temperaturas ha hecho que el entorno resulte más favorable para su asentamiento”, señaló Simpson. Lo que parecía imposible hace décadas se materializó ahora como evidencia directa del calentamiento marino que redistribuye especies hacia polos.
En Brixham, pescadores como Arthur Dewhirst vieron sus redes repletas de cefalópodos en lugar de las capturas habituales. La bonanza les aportó hasta 10.000 libras extra semanales durante la primera temporada de 2025, cuando se subastaron más de 12.000 toneladas de pulpo. Restaurantes y comercios locales incorporaron el animal a menús y fachadas, convirtiéndolo en emblema de un año excepcional que se repitió en 2026.
Capturas de cangrejo y langosta se desplomaron hasta 95%
Para los mariscadores de cangrejo y langosta, la captura récord de pulpos en aguas británicas significó una amenaza directa a sus pesquerías. Los pulpos, depredadores voraces e inteligentes, colonizaron las nasas utilizadas para capturar crustáceos y los devoraron en su interior. En Salcombe, el pescador veterano Jon Dornom relató a medios británicos la sorpresa inicial al encontrar “cientos de alienígenas” en sus trampas, que pronto se tornó en angustia al comprobar cómo las poblaciones de marisco colapsaban.
Un análisis comparativo del D&S IFCA entre 2023 y 2025 para 18 embarcaciones documentó descensos de captura de cangrejo de entre 16,32% y 95,59%, con 15 de 18 barcos también reportando caídas en langosta. Una encuesta a 40 pescadores encontró descensos del 30-50% en cangrejo, langosta y vieira durante 2025, con más de la mitad de los consultados reportando impactos negativos directos en sus ingresos.
Un fenómeno que reaparece después de 75 años
La última gran irrupción de pulpos en aguas inglesas se remonta a los años cincuenta, cuando aparecieron en masa y desaparecieron en apenas uno o dos años. Según la Marine Biological Association, la “bloom” de 2025 fue reemplazada por una nueva en 2026, con buceadores y pescadores reportando de nuevo grandes cantidades de pulpo en el litoral sur de Inglaterra. El Devon & Severn IFCA confirmó oficialmente el fenómeno en julio de 2026, situándolo como solo el cuarto evento de este tipo en 125 años, con más de 1.200 toneladas desembarcadas en una sola temporada.
Para los pescadores, esta incertidumbre es crucial: su futuro económico depende tanto de la continuidad del boom como de los estragos ya causados en las poblaciones de crustáceos. Solo en mayo de 2026, las capturas de pulpo superaron las 1.100 toneladas en puertos del suroeste británico.
En Brixham, el pulpo se convirtió en símbolo de identidad local: murales en cafeterías, neones en el puerto, vídeos virales de cocineros mostrando cómo prepararlo y platos innovadores que encontraron buena acogida entre vecinos y turistas. El entusiasmo popular contrasta con el temor de quienes ven peligrar especies tradicionales de su litoral.
