Japón abrió su mercado a la carne argentina tras dos décadas de negociaciones que se retomaron con fuerza en 2024. El anuncio oficial lo hizo la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca durante una visita a Tokio, y marca un cambio crucial: hasta ahora, solo la Patagonia podía exportar carne vacuna al archipiélago, por su estatus sanitario diferenciado.
A partir de este acuerdo, las provincias al norte del río Colorado pueden vender carne y lengua bovina al país asiático, según confirmó el Senasa. Eso incluye a Buenos Aires (excepto Carmen de Patagones), La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Santiago del Estero, Catamarca, Tucumán, Jujuy, Salta, Formosa, Mendoza, San Luis, San Juan y La Rioja. Es decir, el grueso de la producción ganadera del país.
Por qué Japón exigía condiciones tan estrictas
Japón es uno de los mercados más cerrados del mundo en materia sanitaria. Hasta 2018, ni siquiera la Patagonia tenía acceso. El problema era la fiebre aftosa: aunque Argentina está libre de la enfermedad, el norte del país vacuna al ganado (la Patagonia no, por eso tenía ventaja). Para Tokio, eso era un riesgo.
En febrero de este año, el Comité de Sanidad Animal de Japón concluyó que el riesgo de fiebre aftosa sería extremadamente bajo si la carne pasa por procesos de maduración y desosado que inactivan el virus. Sobre esa base técnica arrancó la negociación final, con misiones oficiales a Tokio, visitas de empresarios japoneses (incluido el expresidente de Toyota) a campos bonaerenses, y gestiones conjuntas de Cancillería, Agricultura y el Senasa.
Cuánto mueve el mercado japonés
Japón compra más de USD 3.000 millones en carne bovina al año, según datos del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca japonés (MAFF). Es un mercado premium, con estándares de calidad altísimos y precios por encima del promedio global. Uruguay ya exporta bajo condiciones similares desde hace años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el acuerdo en redes: reconoce la calidad de la carne argentina y la solidez del sistema sanitario, dijo, con un guiño a la gestión de Diana Guillen al frente del Senasa. Guillen había sido cuestionada en 2024 por flexibilizar la barrera patagónica, justo la medida que le permitió a todo el país negociar en bloque con Japón.
Las exportaciones efectivas arrancarán después de que Tokio audite y habilite a los frigoríficos interesados. La auditoría ya está programada para los próximos meses.
Fuente original: https://bichosdecampo.com/al-fin-el-sushi-podra-hacerse-con-carne-argentina-japon-le-abrio-el-mercado-a-nuestros-bifes-tras-dos-decadas-de-negociaciones/
