Lewis Mumford (1895-1990) fue uno de los pensadores más influyentes del siglo XX en materia de urbanismo y tecnología. Este historiador y filósofo estadounidense dedicó gran parte de su obra a analizar cómo las herramientas y los combustibles moldearon las ciudades modernas y la relación del ser humano con su entorno. Hoy, cuando urbanistas y planificadores reflexionan sobre la ciudad sostenible, muchas de sus advertencias sobre la era del carbón resuenan con fuerza renovada.
Mumford publicó en 1934 Technics and Civilisation, un análisis monumental sobre cómo la técnica transforma la cultura. En ese libro, dedicó capítulos enteros a la transición energética que marcó la Revolución Industrial: el paso de la madera al carbón, y del carbón al petróleo. Para Mumford, cada fuente de energía no solo alimentaba máquinas, sino que redefinía paisajes, relaciones sociales y formas de vida.
El carbón y el hierro como fuerzas dominantes
En Technics and Civilisation (1934), Mumford escribió: “El hierro y el carbón dominan en todas partes, desde el gris al negro…” La frase captura la estética de la era industrial: ciudades cubiertas de hollín, fábricas que operaban día y noche, paisajes transformados por la minería. Mumford no romantizaba esa época. Veía en el carbón una fuente de poder que había permitido el despegue técnico, pero también el origen de la degradación ambiental y la deshumanización del trabajo.
La observación de Mumford sobre el dominio del carbón anticipa debates actuales sobre transición energética. Hoy, cuando el mundo intenta abandonar los combustibles fósiles, la pregunta que late en su obra sigue vigente: ¿qué tipo de paisaje, qué tipo de ciudad, qué tipo de vida cotidiana construimos cuando elegimos una fuente de energía?
Las reflexiones de Mumford sobre el carbón, el hierro y la técnica forman parte de un corpus más amplio que puede consultarse en Wikiquote, donde se recogen citas vinculadas al combustible que alimentó la Revolución Industrial.