La mortandad de ballenas en Chubut sin respuesta definida mantiene en alerta a organismos de conservación y autoridades científicas argentinas desde junio de 2026. Los varamientos se concentran en Península Valdés y zonas próximas a Puerto Madryn, uno de los enclaves reproductivos más importantes de la ballena franca austral (Eubalaena australis) en el Atlántico Sur.
Las hipótesis bajo investigación incluyen una posible infección bacteriana marina, aunque todavía no hay conclusiones definitivas. Según un comunicado oficial difundido el viernes por las autoridades de Chubut, se trataría de una bacteria común en el mar que puede causar afección sistémica en ballenatos, sin evidencias que permitan atribuir la mortalidad a factores de origen antrópico.
Matías Arrigazzi, especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina, señaló a EFE que las costas patagónicas son áreas clave para el apareamiento, la cría y la socialización de las madres con sus ballenatos. “Es fundamental recordar el valor de las aguas patagónicas para esta especie emblemática. Estos episodios nos confirman algo crucial: este sector forma parte del corazón de su hábitat crítico”, afirmó.
Caída del 35% en el primer censo de la temporada
El primer censo de la temporada 2026, realizado en septiembre por el Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (Cesimar-Conicet), contabilizó 1.375 ejemplares en las costas de Chubut, entre ellos 409 crías. En 2025, el mismo censo había alcanzado un récord de 2.110 ejemplares, de los cuales unos 800 eran crías.
Los especialistas advierten que la diferencia entre ambas temporadas debe analizarse con cautela. No se puede confundir la variación de censos con un balance definitivo de muertes, y los resultados de las investigaciones en curso serán necesarios para determinar las causas de la mortalidad registrada este año.
El Instituto de Conservación de Ballenas apunta a que las muertes poco usuales pueden deberse a condicionantes ambientales, sanitarios o poblacionales. La especie está protegida como Monumento Natural Nacional en Argentina desde 1984 y puede alcanzar unos 17 metros de longitud y pesar cerca de 40 toneladas en la edad adulta.
La ballena franca austral llega cada año a las costas argentinas entre junio y noviembre para reproducirse y criar a sus ballenatos. Arrigazzi remarcó que proteger la calidad del entorno marino es la mejor garantía para asegurar el futuro de la especie.
Fuente original: https://www.ecoticias.com/eco-america/mortandad-de-ballenas-en-chubut
