En el marco de su proyecto Selva Paranaense Vida Nativa, Nideport. una compañía de climate tech fundada por argentinos dedicada a la restauración ecológica y al desarrollo de tecnología para la acción climática, desarrolla un programa integral de educación ambiental con fuerte anclaje territorial articulando el trabajo con escuelas, comunidades locales e indígenas para promover la conservación del Bosque Atlántico y fortalecer la prevención de riesgos ambientales.
La iniciativa se basa en un enfoque comunitario de aprendizaje colaborativo, en el que la educación ambiental se construye junto a docentes, estudiantes, vecinos y referentes comunitarios.
A través de talleres en escuelas rurales y encuentros abiertos en las comunidades, Nideport impulsa la formación en cuidado del ambiente, restauración ecológica y cambio climático, combinando ciencia, tecnología y saberes ancestrales. En este marco, la compañía realizó la donación de equipamiento e insumos de laboratorio para la escuela secundaria técnica de la localidad de Cruce Caballero desde donde se realizan análisis de agua y suelo para detectar posibles contaminaciones de fuentes de agua potable o de los suelos de la zona rural, afectada por desmontes, uso intensivo de agroquímicos u otros agentes potencialmente contaminantes y perjudiciales para el ambiente y la salud humana, vegetal y animal.
También se hacen visitas educativas al campo con estudiantes de carreras ambientales de nivel terciario de la zona para que conozcan el trabajo de conservación que se realiza con la posibilidad de que a futuro puedan realizar parte de sus prácticas profesionales en los espacios de selva nativa protegida.
En este proceso, Nideport aporta tecnología, equipos técnicos, herramientas de monitoreo ambiental y formación científica, mientras que las comunidades comparten conocimientos tradicionales vinculados a los ciclos de la selva, la biodiversidad, las prácticas culturales y la convivencia armónica con el entorno natural, saberes fundamentales que muchas veces no están registrados en la literatura científica. En este sentido, se realiza un trabajo mancomunado con las comunidades mbyá guaraní de la zona, especialmente con la Tekoa Alecrín, cercana al proyecto Selva Paranaense Vida Nativa.
El programa incluye además capacitaciones específicas en prevención de incendios forestales, orientadas a vecinos y actores locales, con el objetivo de fortalecer las capacidades comunitarias para la detección temprana de riesgos, el uso responsable del territorio y la protección del bosque nativo. Estas acciones se complementan con el uso de tecnología avanzada (sensores, drones y sistemas de monitoreo en tiempo real) que refuerzan la seguridad ambiental en la región.
“Creemos que la educación ambiental es una herramienta clave para la conservación a largo plazo. Trabajar con escuelas y comunidades permite construir una relación de cuidado con el bosque que trasciende generaciones”, destaca Juan José Nuñez, CEO & co fundador de Nideport.
Este enfoque integral potencia el impacto social y ambiental del proyecto Vida Nativa, que protege más de 22.850 hectáreas de selva nativa en la provincia de Misiones y cuenta con certificaciones internacionales que reconocen su contribución positiva al clima, la biodiversidad y las comunidades locales.
Con estas acciones, Nideport consolida un modelo de restauración ambiental que no solo recupera ecosistemas, sino que también fortalece el entramado social local, promueve la educación ambiental y construye conocimiento colectivo para enfrentar los desafíos del cambio climático.
