El Niño extremo altera el caudal del Iguazú y obliga a cerrar circuitos turísticos

Vista aérea de las Cataratas del Iguazú con caudal extremo generando intensa bruma sobre el cañón.

Foto: G Cicconeto / Pexels

El impacto del Niño en las Cataratas del Iguazú llegó este mes con una fuerza inusual: el caudal del río se multiplicó por diez en cuestión de horas, alcanzó los 16 millones de litros por segundo y obligó a cerrar temporalmente el Parque Nacional Iguazú, el más visitado de Argentina con más de 1,5 millones de turistas al año. Las autoridades revisaron estructuras y restringieron el acceso a circuitos como Garganta del Diablo mientras verificaban que las pasarelas no hubieran sufrido daños.

El fenómeno no es nuevo, pero esta vez la magnitud obligó a redefinir protocolos. Según informó Clarín, desde agosto Parques Nacionales y la empresa concesionaria Iguazú Argentina decidieron desmontar por completo la pasarela de Garganta del Diablo, dejando solo los pilotes de hormigón. La medida busca evitar el desprendimiento de tramos metálicos como ocurrió en 2022 y 2023, cuando el río superó los 24.000 metros cúbicos por segundo y arrastró 79 módulos de la estructura.

Fauna bajo presión y turismo en suspenso

El caudal del río Iguazú disparado por El Niño no solo afecta la experiencia turística: también somete a estrés hídrico a la fauna del parque. Las crecientes modifican el hábitat de especies como el coatí (Nasua nasua), el yacaré overo (Caiman latirostris) y aves como el vencejo de cascada (Cypseloides rothschildi), que anida en las paredes rocosas de los saltos. Aunque el parque no reportó pérdidas de fauna, los especialistas advierten que eventos extremos cada vez más frecuentes alteran los ciclos reproductivos y las rutas de alimentación.

Leopoldo Lucas, del Ente Municipal de Turismo de Iguazú (EMTURI), aclaró que la ciudad de Puerto Iguazú no corre riesgo de inundación y que el parque permanece abierto bajo monitoreo diario. “El turismo en Cataratas afectado por el Niño no implica cancelaciones masivas hasta ahora”, declaró Lucas a Clarín. “Recibimos consultas de operadores extranjeros, pero no hubo cancelaciones en el corto plazo. La situación se evalúa día a día y se cierran circuitos solo si no es seguro para los visitantes”.

Alternativas locales si las pasarelas siguen cerradas

Para quienes viajen sin certeza de acceder a todos los circuitos, Puerto Iguazú ofrece más de 30 atractivos. Entre ellos, Güirá Oga, centro de rescate y rehabilitación de fauna silvestre que trabaja con especies decomisadas del tráfico ilegal; el Duty Free Shop; y las cinco aldeas mbya guaraníes que permiten observación de aves y recorridos por senderos ancestrales. También está habilitado el cruce al lado brasileño del parque, donde se aplican protocolos menos restrictivos durante crecidas y funcionan el Jardín de los Pájaros y el museo de autos clásicos.

La Prefectura Naval mantuvo operativos los paseos náuticos en gomones que remontan seis kilómetros del río y se aproximan a los saltos, una experiencia que con el caudal actual alcanza niveles extremos de adrenalina. Pese al enorme volumen de agua, las autoridades consideraron que las condiciones de seguridad lo permitían.

El fenómeno del Niño 2026 se proyecta como uno de los más intensos del siglo, con precipitaciones que podrían duplicar el promedio histórico de primavera en la cuenca del Iguazú. Las pasarelas modulares, diseñadas con barandas rebatibles para reducir resistencia al agua, ya no son suficientes ante eventos de esta escala. El sistema de pilotes desnudos que el parque implementó este año será el primero en resistir una temporada completa sin estructuras metálicas sobre el río, una apuesta que se evaluará cuando las lluvias cedan y las pasarelas vuelvan a montarse.

Fuente original: https://www.clarin.com/sociedad/cataratas-iguazu-impacta-fenomeno-nino-saber-ir_0_pC6Xtp52nS.html

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