La pérdida de biodiversidad es una de las amenazas más graves para las empresas. Sin embargo, en las condiciones económicas actuales, lo que tiene sentido desde el punto de vista empresarial a menudo provoca la pérdida de naturaleza, mientras que protegerla y utilizarla de forma sostenible no suele ser rentable. Este desajuste se ha convertido en un riesgo sistémico crítico para la economía y el bienestar humano.
No obstante, transformar la relación entre las empresas y la naturaleza es posible y es esencial para un futuro sostenible para las empresas, las personas y la naturaleza, de acuerdo con el último informe publicado por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, o IPBES (a menudo denominada el IPCC de la biodiversidad), que presenta más de 100 opciones sobre cómo hacerlo.
La Evaluación de las Empresas y la Biodiversidad acaba de ser aprobada en la sesión plenaria de la IPBES12 celebrada en Manchester (Reino Unido) por los representantes de los más de 150 gobiernos miembros de IPBES, tras tres años de arduo trabajo por parte de los expertos que han elaborado la evaluación.
Rentabilidad y sostenibilidad van de la mano, según el nuevo informe del IPBES
Muchos de los incentivos y sistemas actuales perpetúan el daño a la biodiversidad. Cada año, hasta 7.3 billones de dólares en subvenciones apoyan actividades que impulsan la pérdida de biodiversidad, desde la agricultura y los combustibles fósiles hasta las infraestructuras y la pesca, mientras que solo el 3 % de esa cantidad (tan solo 220.000 millones de dólares) se destina a actividades de restauración, conservación y uso sostenible de la naturaleza.
La buena noticia es que este informe deja claro cómo abordar esta crisis inminente. Al orientar y transformar la forma en que las empresas se relacionan con la naturaleza, podemos lograr rentabilidad y sostenibilidad, al tiempo que liberamos la resiliencia y la innovación necesarias para un futuro justo y sostenible.
El informe concluye que, para construir una economía que funcione para las personas y la naturaleza, todos tenemos un papel que desempeñar. Los gobiernos deben elevar el nivel, las empresas y los actores financieros deben predicar con el ejemplo, y la sociedad civil debe exigir medidas e impulsar la rendición de cuentas. Solo la acción en todos estos frentes permitirá lograr el cambio transformador que la naturaleza y las personas necesitan.
Si no se transforman, las empresas se enfrentan a su propia extinción
IPBES lanzó su advertencia más contundente hasta la fecha a los líderes empresariales y financieros: o lideran un cambio transformador o se arriesgan a la extinción.
El informe concluye que las condiciones actuales en las que operan las empresas son incompatibles con la consecución de un futuro sostenible. Sin embargo, transformar la relación entre las empresas y la naturaleza es posible y esencial para un futuro sostenible para las empresas, las personas y la naturaleza.
“En los negocios, la estrategia consiste, en última instancia, en gestionar el riesgo y crear resiliencia a largo plazo. Sin embargo, la naturaleza, el sistema del que depende toda cadena de suministro, apenas ha figurado en esa ecuación. La evaluación de la IPBES muestra que este punto ciego se está convirtiendo en uno de los riesgos económicos definitorios de nuestro tiempo”, destacó Paul Polman, líder empresarial, inversionista y filántropo.
Para informar y acelerar las decisiones, el informe ofrece más de 100 medidas concretas en cinco áreas clave: política y legislación, economía y finanzas, valores y normas, tecnología y datos, capacidad y conocimientos. Estas medidas incluyen la promoción de la reforma de los subsidios, el establecimiento de mecanismos para la participación de las comunidades indígenas y locales en la toma de decisiones y el desarrollo de nuevos productos y mecanismos financieros.
“La evaluación de la IPBES es una llamada a la realidad científica: la pérdida de biodiversidad es ahora un riesgo sistémico para la economía mundial y para las propias empresas. Tenemos los marcos. Tenemos las soluciones. No hay excusa para la inacción. Tomamos este informe como una llamada de atención urgente”, insistió Eva Zabey, directora ejecutiva de Business for Nature.
