En 2020, Franco Rodríguez Viau, Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak tenían 16 años, cursaban los últimos años de una escuela técnica y tenían que elegir tema para un trabajo práctico. Ese año, unos amigos de la familia de Franco perdieron sus casas en los incendios de Córdoba. Eligieron ese tema. Pasaron cuatro meses construyendo el proyecto y, cuando terminó el colegio, decidieron seguir. Hablaron con cientos de bomberos, brigadistas y guardaparques. Todos decían lo mismo. Lo que define si un incendio se apaga o arrasa es cuánto tarda alguien en verlo.
Seis años después, ese trabajo de colegio es finalista del Earthshot Prize. Hoy la plataforma monitorea 92 millones de hectáreas en 21 países y cinco continentes. Tiene más de 70.000 usuarios. En 2025 asistió en más de 2.000 incendios, todos confirmados por los equipos de respuesta en el terreno.
El premio lo fundó el príncipe William en 2020, inspirado en el Moonshot de Kennedy. La prensa internacional los llama los Óscar del medio ambiente. Cada año reconoce cinco soluciones en cinco categorías. Cada ganador recibe un millón de libras. En esta edición hubo casi 7.000 postulaciones de 169 países. Quedaron 15 finalistas.
El problema que ataca Satellites on Fire crece. Los incendios queman hoy más del doble de cobertura forestal que hace veinte años. El humo viaja miles de kilómetros y llega a gente que nunca vio las llamas, causando más de 1,5 millones de muertes por año en el mundo. Lo proyectó un equipo liderado por la Universidad Tsinghua en un estudio publicado en Nature en septiembre de 2025.
La plataforma cruza imágenes satelitales térmicas, datos de clima y rayos, cámaras del territorio y modelos propios de inteligencia artificial. Detecta el foco y calcula hacia dónde va a avanzar. La alerta sale por WhatsApp, SMS y correo al equipo que responde. Detecta en promedio 35 minutos antes que el sistema de la NASA. Esos minutos son la diferencia entre apagar el fuego con un camión y mandar aviones y cientos de bomberos dos días después. En un parque nacional argentino la alerta salió 17 minutos después del inicio del fuego. La NASA lo vio dos horas más tarde.
Desde junio de 2026, Satellites on Fire monitorea todo el territorio de España. El cliente es Allianz Seguros, una de las aseguradoras más grandes del país. En los primeros dos meses, 77 incendios quedaron cerca de zonas pobladas. Allianz envió más de 1,2 millones de advertencias a sus asegurados.
“Me acuerdo de ver los incendios de cerca, el cielo negro de humo y la sensación de no poder hacer nada”, dice Franco Rodríguez Viau, CEO y cofundador de Satellites on Fire. “Llegar a finalista seis años después nos emociona muchísimo. Esto nos abre la puerta de gobiernos, agencias y empresas que podrían estar detectando incendios peligrosos en minutos. Todavía no saben que la tecnología existe. La mayoría se entera de un incendio por una llamada telefónica. En zonas remotas no hay nadie cerca para hacer esa llamada durante horas.”
“Cada año, nuestros finalistas me devuelven el optimismo”, dijo el príncipe William, presidente y fundador del Earthshot Prize. “Hay gente extraordinaria en todo el mundo que ya está demostrando que el progreso es posible”.
Ser finalista abre un año de acompañamiento del Earthshot Prize. Incluye presentaciones a agencias de incendios, aseguradoras y empresas forestales en Brasil, Estados Unidos y Reino Unido. Para 2030, Satellites on Fire se propone monitorear 446 millones de hectáreas.
Acerca de Satellites on Fire
Satellites on Fire es una plataforma de inteligencia operativa para incendios forestales. Combina imágenes satelitales térmicas actualizadas cada 5 minutos, cámaras en el terreno, drones, datos de clima y rayos, y modelos propios de inteligencia artificial. Detecta incendios temprano, sigue cómo se propagan y avisa directo a los equipos que responden. Fue fundada en Argentina en 2020 por Franco Rodríguez Viau, Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak. Monitorea 92 millones de hectáreas en 21 países y cinco continentes, tiene más de 70.000 usuarios y asiste en más de 2.000 incendios por año. Levantó USD 3,6 millones, con inversión y financiamiento del MIT, Naciones Unidas, Tim Draper y Techstars.
