Los parques eólicos marinos podrían alterar los patrones de lluvia en las costas del norte de Europa, según un nuevo estudio publicado en Communications Earth & Environment. Las simulaciones climáticas muestran que una expansión masiva de la eólica offshore aumentaría las precipitaciones sobre el mar y las reduciría en tierra, con caídas de hasta 15% en algunas zonas costeras bajo el escenario más extremo analizado.
El estudio, desarrollado por el equipo del Helmholtz-Zentrum Hereon, utilizó el modelo climático regional de alta resolución COSMO-CLM para analizar diez años de condiciones meteorológicas (2008-2017) sobre la plataforma continental del noroeste europeo y el Báltico. Los investigadores simularon diferentes escenarios de desarrollo eólico, incluido uno que supera ampliamente los objetivos actuales de 300 GW para 2050.
Las regiones más afectadas serían Dinamarca, Alemania, Países Bajos y Reino Unido, según reportó Ecoinventos. Las reducciones de precipitación calculadas rondan entre 8% y 15% en determinadas áreas costeras bajo el escenario de máxima expansión, con disminuciones superiores al 15% en partes de Jutlandia. Los cambios resultan especialmente marcados durante otoño e invierno.
Cómo miles de aerogeneradores pueden modificar dónde llueve
El mecanismo físico comienza con las estelas que dejan los aerogeneradores. Cada turbina extrae energía cinética del aire, generando detrás una zona caracterizada por menor velocidad del viento y mayor turbulencia. En parques con centenares de máquinas, estas estelas interactúan entre sí.
El despliegue a gran escala podría producir reducciones de la velocidad del viento superficial de hasta 2-3 metros por segundo en determinadas circunstancias. Pero las turbinas también aumentan la mezcla turbulenta entre diferentes capas de la atmósfera, transportando aire húmedo hacia arriba donde encuentra temperaturas menores. El vapor de agua puede entonces condensarse y precipitar antes de llegar a tierra.
El resultado sería una redistribución: parte de la humedad que anteriormente continuaba avanzando hacia las costas precipitaría sobre el propio mar o alrededor de las grandes concentraciones de aerogeneradores. El balance total de agua atmosférica no desaparece, cambia el lugar donde cae.
Un escenario extremo para probar el sistema climático
La reducción del 15% no describe lo que ocurrirá inevitablemente en 2050. Los investigadores construyeron deliberadamente un escenario de máxima ocupación de las áreas actualmente identificadas como aptas para eólica marina, superando ampliamente los objetivos políticos actuales. Se trata de una prueba de estrés atmosférica: llevar el despliegue a un nivel muy elevado para comprobar si aparece una señal distinguible de la variabilidad meteorológica habitual.
Europa se prepara para convertir el mar del Norte en uno de los mayores centros de generación renovable del planeta. Esa transformación permitirá producir enormes cantidades de electricidad con bajas emisiones, pero obligará a comprender mejor cómo miles de aerogeneradores interactúan con la atmósfera a escala regional.
El estudio no sugiere frenar el despliegue eólico. Apunta hacia algo más complejo: la planificación energética del futuro tendrá que considerar también las interacciones entre enormes infraestructuras renovables y el sistema climático regional, especialmente en regiones donde el estrés hídrico ya representa un desafío.
El equipo del Helmholtz-Zentrum Hereon evaluó diferentes tamaños de aerogenerador y escenarios de desarrollo para 2023, 2030 y horizontes posteriores, utilizando representaciones específicas de los parques eólicos integradas al modelo climático de alta resolución.
Fuente original: https://ecoinventos.com/nuevo-estudio-descubre-que-los-grandes-parques-eolicos-marinos-pueden-cambiar-donde-llueve/
