Los parques nacionales salvan biodiversidad en América Latina cuando cuentan con recursos, monitoreo científico y participación comunitaria. Cuatro casos documentados por Mongabay Latam demuestran que las áreas protegidas pueden rescatar especies del borde de extinción: desde viveros de alta montaña en Colombia hasta hospitales para ciervos andinos en Chile.
En el Parque Nacional Natural El Cocuy, Colombia, un vivero situado a casi 4000 metros de altura germina frailejones y otras plantas nativas para restaurar páramos degradados. Desde 2011, el proyecto ha recuperado más de 9000 hectáreas de ecosistemas afectados por deforestación y quemas, según informó Mongabay Latam.
En Costa Rica, un estudio publicado en 2026 tras 12 años de monitoreo con cámaras trampa identificó a la ocelote (Leopardus pardalis) más longeva registrada en el continente: la hembra F02 tiene al menos 14 años y vive en el Parque Nacional Tortuguero. Su longevidad y reproducción constante evidencian que el área mantiene un ecosistema estable, con alimento, refugio y condiciones favorables para la especie.
El Yasuní integra saberes ancestrales y tecnología
El Parque Nacional Yasuní, en Ecuador, enfrenta un desafío crítico: apenas 25 guardaparques vigilan un millón de hectáreas. Frente a este escenario, comunidades kichwa se capacitan como Guardianes del Yasuní, integrando conocimientos ancestrales de los bosques y ríos con tecnología de monitoreo para defender la selva, los pueblos indígenas y la biodiversidad.
En el Parque Nacional Cerro Castillo, en la Patagonia chilena, vive el 10 por ciento de toda la población nacional de huemules (Hippocamelus bisulcus). Atropellos, enfermedades transmitidas por el ganado, perros asilvestrados y especies exóticas amenazan a este ciervo andino en peligro de extinción. Para enfrentar la crisis, Chile inauguró el primer hospital de huemules del país, un centro con tecnología de punta que atiende emergencias y busca frenar la desaparición de la especie.
La investigación en Tortuguero también documentó el primer registro de conectividad entre ese parque y la Reserva Natural Pacuare, gracias al desplazamiento de un macho de ocelote que recorrió 41 kilómetros entre ambas áreas protegidas. El dato confirma que los corredores biológicos funcionan cuando el hábitat entre áreas se mantiene.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/parques-nacionales-estan-salvando-biodiversidad-america-latina-lecturas-ambientales/
