El presupuesto ambiental de México 2027 cae pese a disponibilidad fiscal

Bosque protegido en México, país que recorta presupuesto ambiental pese a recursos disponibles

Foto: Tomás Asurmendi / Pexels

El presupuesto ambiental de México 2027 sigue en caída libre pese a que el país dispone de recursos fiscales para revertir la tendencia, según un análisis de Mongabay Latam firmado por Gonzalo Ortuño López. Los últimos 14 años registran una reducción sostenida del gasto en el sector, con apenas dos años de recuperaciones temporales.

La contracción presupuestal no responde a restricciones fiscales sino a decisiones políticas: mientras la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) pierde fondos, carteras como Defensa o la petrolera estatal Pemex aumentan sus partidas, detalla el reporte.

El costo de vigilar sin recursos

La austeridad se traduce en apenas 717 inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para vigilar millones de hectáreas de áreas naturales protegidas, en un contexto donde el crimen organizado incrementó su control sobre estos territorios.

En 2019, el presupuesto alcanzó para realizar recorridos e inspecciones en 131 áreas naturales protegidas, el 72% de las existentes en ese momento, según los informes anuales de Profepa citados por Mongabay Latam. Los cuatro años siguientes, pese al incremento en el número de santuarios declarados, ese porcentaje cayó al rango del 56% al 69%.

Julia Carabias Lillo, ex secretaria de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sostiene que el problema no es la ausencia de fondos: “El tema no es que no haya recursos económicos, es dónde se están colocando los recursos”, declaró a Mongabay Latam.

Tala y minería ilegal avanzan sobre territorios desprotegidos

Especialistas y exfuncionarios ambientales consultados por Mongabay Latam coinciden en que el debilitamiento presupuestal contribuye directamente al incremento de actividades ilegales en las áreas protegidas, como tala y minería clandestinas.

La brecha entre biodiversidad simbólica y protección real es notoria: los billetes mexicanos llevan impresas especies como ajolotes, ballenas y jaguares, pero las instituciones que deben proteger esos ecosistemas enfrentan restricciones crecientes. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y Profepa operan bajo presión en un país donde el 11% de la superficie terrestre y el 23,7% del área marina están bajo protección formal.

Una investigación previa de Mongabay Latam sobre seis países latinoamericanos documentó que los presupuestos de Ambiente no alcanzan ni el 1% del gasto nacional en promedio.

Carabias señala que después de 2015, durante el gobierno del priista Enrique Peña Nieto, comenzó la caída sostenida: “Se incrementó notablemente el absoluto desinterés en la agenda ambiental. El tema ambiental era ‘no debe de obstaculizar los grandes megaproyectos'”, explicó a Mongabay Latam. La científica recordó que un titular de SEMARNAT advirtió desde el inicio: “la política ambiental no va a ser un freno para el desarrollo”.

La decisión de reducir fondos ambientales en un momento de crisis climática y pérdida de biodiversidad evidencia la baja prioridad política que México otorga a la agenda verde. El país enfrenta presiones extractivas legales e ilegales sobre ecosistemas clave, mientras el presupuesto para defenderlos retrocede año tras año.

Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/presupuesto-ambiental-mexico-politica-caida-libre/

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