Los puentes para animales instalados en la Amazonía de Brasil no solo funcionan: están salvando vidas. En Alta Floresta, municipio del norte de Mato Grosso, ocho estructuras colgantes evitaron cualquier atropello de fauna silvestre durante más de 15 meses, según registraron cámaras trampa que documentaron 15.000 cruces seguros de primates y otros animales arbóreos. El dato lo difundió Mongabay Latam en un reporte de Suzana Camargo.
Los puentes forman parte del programa Alta Floresta Não Atropela, una iniciativa del proyecto Reconecta creado por la bióloga Fernanda Abra, investigadora asociada del Instituto Nacional de Biología de la Conservación y Zoológico Smithsonian en Estados Unidos. La bióloga ganó el Premio Whitley por su trabajo y ahora expande estas estructuras de bajo costo a otros biomas brasileños y al vecino Surinam.
El modelo Reconecta fue reconocido oficialmente como estándar nacional por el Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes (DNIT) de Brasil para reducir los atropellos de animales en carreteras. Las imágenes de las cámaras trampa capturaron el uso regular de los puentes por parte de especies amenazadas como el mono tití de Schneider (Mico schneideri), clasificado En Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y el mono tití de Alta Floresta (Plecturocebus grovesi), descrito en 2019 y ya catalogado como en peligro crítico.
Cómo funcionan los corredores ecológicos en Brasil
Cada puente colgante conecta fragmentos de bosque separados por carreteras y cuenta con dos cámaras trampa: una enfocada al cruce para registrar qué animales lo usan, y otra hacia el bosque para observar qué especies llegan pero no lo atraviesan. Abra explicó a Mongabay Latam que las estructuras cumplen dos funciones: mejoran la conectividad para que los animales se desplacen entre zonas forestales fragmentadas y, como consecuencia directa, reducen los atropellos.
Entre las especies registradas cruzando los puentes figuran el mono araña carinegro (Ateles chamek), el mono aullador rojo de Purus (Alouatta puruensis), el mono nocturno (Aotus infulatus) y el mono capuchino (Sapajus apella). Los cruces seguros sobre las carreteras favorecen la dispersión de semillas y la diversidad genética, lo que ayuda a contener el efecto dominó de la pérdida de biodiversidad que comienza cuando las carreteras fragmentan los hábitats.
La infraestructura para fauna silvestre se expande
El proyecto en Alta Floresta no es el primero de Reconecta. En 2021, en colaboración con el pueblo indígena Waimiri-Atroari, se instalaron 32 puentes sobre la carretera BR-174, que atraviesa territorio indígena en la frontera entre Amazonas y Rondônia. Apenas unas horas antes de que comenzara la instalación de los primeros puentes en Alta Floresta, Abra encontró dos titíes de Schneider muertos en la carretera, recordó en el reporte de Mongabay Latam.
En agosto de 2026 se instalaron ocho puentes más en la zona urbana de Alta Floresta. La única diferencia técnica es que ahora la compañía eléctrica tuvo que bajar la altura del cableado y realizar trabajos de aislamiento para evitar que los animales se electrocuten si saltan del puente a los cables. El modelo de bajo costo ya se replica en otras regiones brasileñas y está siendo evaluado para su implementación en Surinam.
La bióloga Gabriel Falquetto, que trabaja monitoreando fauna en la Reserva Natural Privada Kaetés en Espírito Santo, describió a Mongabay el impacto de encontrar un tití cabeciblanco (Callithrix flaviceps) atropellado en la carretera ES-164 en junio de este año. La especie está clasificada en Peligro Crítico de extinción por la UICN y se estima que solo quedan unos 2.500 individuos en estado salvaje. Alta Floresta, en cambio, no registra casos similares desde 2024.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/cero-atropellos-puentes-salvan-animales-carreteras-amazonia-brasil/
