Las reservas marinas de Nueva Zelanda con co-gestión maorí ya son una realidad. En julio de 2026 se abrieron cinco áreas marinas protegidas en el sureste del país, tras más de una década de trabajo conjunto entre la tribu local Kāi Tahu y el Departamento de Conservación. Es la primera vez en el país que reservas marinas operan bajo gestión compartida real entre pueblos indígenas y el Estado.
La red se llama Te Au Roa o Te Rakihouia, en honor al ancestro Kāi Tahu que exploró las aguas de la Isla Sur. Las cinco reservas son áreas de exclusión total: no se permite ninguna actividad extractiva, incluyendo la pesca tradicional maorí (aunque sí se autorizan talleres educativos con captura limitada).
Qué incluye la red de reservas marinas y cuánto invirtió el gobierno
El plan completo contempla 12 áreas marinas protegidas: seis reservas de exclusión total (cinco ya abiertas, una sexta prevista a corto plazo), cinco áreas de uso mixto con protecciones menos estrictas, y una zona específica de protección de bosques de kelp. El Departamento de Conservación destinó aproximadamente 7 millones de dólares neozelandeses (unos USD 4 millones) entre 2023 y 2027, redirigiendo fondos de otras iniciativas de conservación, según confirmó Mel Lawless, responsable del programa de reservas marinas de la agencia.
El objetivo principal es proteger hábitats de fondo marino, cañones submarinos, arrecifes rocosos, lagunas de marea y bosques de kelp en aguas del sur de la Isla Sur.
Cómo se construyó el acuerdo con la tribu Kāi Tahu
El proceso arrancó en 2014, cuando se formó un foro de unas 15 personas que incluía representantes de conservación, pesca comercial, pesca recreativa, turismo y ciencia. Edward Ellison, líder Kāi Tahu y uno de los seis gobernadores actuales de la red, fue subdirector del foro y participó junto a otros dos miembros de la tribu.
“Este es el único ejemplo de este tipo en el país y podría ser un buen modelo hacia adelante”, dijo Ellison a Mongabay. “Estamos tomando lo mejor de nuestra legislación y haciendo que funcione de una manera que refleje el espíritu de ejercer nuestro rakatirataka (autoridad) y kaitiakitaka (tutela)”, agregó.
Ellison pidió que todas las primeras reuniones del foro se realizaran en marae, espacios de encuentro maoríes, para que los participantes comprendieran cómo trabaja Kāi Tahu. “Eso sentó una base excelente y la gente se sintió cómoda y entendió”, relató.
Tras casi cuatro años de consultas comunitarias, el foro presentó dos propuestas al gobierno en 2018. La mayoría de los miembros respaldó la más ambiciosa, que cubría tres veces más superficie que la alternativa (apoyada por tres miembros vinculados a la pesca comercial y uno de pesca recreativa). En 2019 el gobierno optó por la propuesta mayor.
Por qué este modelo contrasta con el fracaso del santuario Kermadec
El proyecto de reservas del sureste contrasta con el destino del Santuario Oceánico Kermadec, una megareserva marina que el entonces primer ministro John Key anunció en Naciones Unidas en 2015. El santuario habría sido una de las áreas marinas protegidas más grandes del mundo, pero violaba derechos de pesca maoríes consagrados décadas atrás. El gobierno de Key consultó poco a los grupos maoríes, que resistieron el plan exigiendo reconocimiento de su autoridad. El santuario nunca se concretó.
Nueve días antes de las elecciones generales de octubre de 2023, el gobierno de centroizquierda aprobó las seis reservas marinas del sureste. Aunque tras esos comicios asumió una coalición de centroderecha criticada por políticas que afectan derechos maoríes y ambientales, el nuevo gobierno no revirtió la decisión.
La red Te Au Roa o Te Rakihouia opera con un equipo de guardaparques conjunto y un sistema de toma de decisiones compartido entre Kāi Tahu y el Departamento de Conservación, un esquema inédito en Nueva Zelanda para áreas marinas.
Fuente original: https://news.mongabay.com/2026/08/new-zealand-opens-marine-reserves-with-groundbreaking-maori-co-management-model/
