El avance del proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas dio un paso clave esta semana cuando Rockhopper Exploration confirmó la compra del 35% de una plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) por USD 44 millones. La operación se concreta pese a las sanciones comerciales impuestas por Argentina y una caída del 23% en el valor de sus acciones en la Bolsa de Londres.
La compañía británica anunció el jueves que firmó un acuerdo para adquirir la empresa SPV, propietaria de la unidad OSX-1, que será utilizada en el desarrollo del campo petrolero ubicado a 220 kilómetros al norte del archipiélago. Rockhopper mantiene un 35% de participación en Sea Lion, mientras que la israelí Navitas controla el 65% restante desde 2020.
Inversión de USD 3.900 millones y producción proyectada para 2028
El proyecto demanda una inversión total de USD 1.800 millones hasta alcanzar la primera extracción de crudo, prevista para marzo de 2028, según informó Buenos Aires Herald. Una segunda fase requiere otros USD 2.100 millones y contempla una vida útil de 30 años. Las empresas esperan que la plataforma OSX-1 permita alcanzar una producción de 180.000 barriles diarios hacia fines de 2030.
Sea Lion representa el primer campo petrolero descubierto en aguas que rodean las Islas Malvinas, un hallazgo que Rockhopper anunció en mayo de 2010. El desarrollo arrancará por el Área de Desarrollo Norte (NDA) antes de pasar al Área de Desarrollo Central (CDA), donde operará la unidad flotante recién adquirida.
Tensión geopolítica y presión regulatoria desde Buenos Aires
La operación avanza en medio de una escalada de presión del gobierno argentino, que a principios de octubre presentó un proyecto de ley para endurecer el régimen de sanciones establecido en 2011. Las penalidades apuntan a empresas, accionistas y proveedores que operen en el área, un territorio sobre el cual Argentina reclama soberanía desde hace décadas.
Las acciones de Rockhopper cayeron un 29% en el último mes tras el anuncio de las sanciones argentinas contra Navitas, Rockhopper y otras 13 compañías vinculadas al proyecto. Pese a la volatilidad bursátil y las tensiones políticas, la firma británica ratificó que la producción comercial sigue en cronograma para el primer trimestre de 2028.
El gobierno de Argentina considera ilegítimas las actividades que el Reino Unido desarrolla en las islas y en las áreas marítimas circundantes, en el marco de una disputa de soberanía de larga data que incluye al Atlántico Sur. El proyecto Sea Lion se perfila como el primer yacimiento offshore en producción en un territorio en conflicto, con implicancias que trascienden lo energético.
Fuente original: https://buenosairesherald.com/business/energy/malvinas-rockhopper-buys-stake-in-company-to-advance-sea-lion-oil-project
