Cómo la comunidad Sarayaku derrotó a una petrolera y comparte sus estrategias

Canoa navegando por el río Bobonaza en la Amazonía ecuatoriana, territorio del pueblo Sarayaku.

Foto: Coline Raposa / Pexels

La comunidad Sarayaku derrotó a una petrolera en el Amazonas a principios de los 2000 y hoy recibe delegaciones de toda la cuenca para compartir sus estrategias de defensa territorial. El pueblo Kichwa logró frenar la extracción de petróleo en su territorio y, dos décadas después, se convirtió en referente global del movimiento por los derechos de la naturaleza, según informó Katie Surma en Inside Climate News.

En agosto de 2026, líderes indígenas brasileños Guisel Marworno y Wagner Karipuna viajaron a Sarayaku buscando ayuda. Petrobras había comenzado a explorar petróleo offshore cerca de sus territorios costeros, con proyectos impuestos sobre 31 millones de hectáreas de tierras indígenas en toda la Amazonía, un área equivalente al tamaño de Polonia. Las comunidades enfrentan empresas con abogados de alto nivel, inversión millonaria y promesas de crecimiento económico, mientras ellas deben navegar sistemas legales ajenos con recursos limitados.

Sarayaku como escuela de resistencia territorial

Patricia Gualinga, de 57 años, es una de las defensoras más conocidas de Sarayaku. Recibió a la delegación organizada por la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza, que incluyó a unas dos docenas de personas: desde ganadoras del Premio Goldman como la activista colombiana anti-fracking Yuvelis Morales Blanco y Mari Luz Cañaquiri Murayari, cuya comunidad Kukama en Perú ganó un caso emblemático por los derechos del río Marañón en 2024.

Para Natalia Greene, directora global de la Alianza, Sarayaku es el corazón del movimiento de derechos de la naturaleza, una comunidad cuyas victorias mostraron qué significa en la práctica reconocer que los ecosistemas son seres vivos con derechos inherentes a existir y prosperar. La resistencia del pueblo Kichwa no solo expulsó a la petrolera: ayudó a construir jurisprudencia internacional y modelos de gobernanza territorial que hoy estudian comunidades de Brasil, Colombia y Perú.

El modelo se replica en toda la Amazonía

Los líderes brasileños llegaron porque nunca habían enfrentado un proyecto de esa escala, velocidad y respaldo estatal. Habían defendido sus territorios de cazadores, madereros y traficantes de fauna durante generaciones, pero Petrobras representaba una amenaza distinta. Buscaban aprender cómo Sarayaku organizó a sus familias, qué estrategias legales usaron, cómo mantuvieron la cohesión comunitaria bajo presión y qué papel jugaron las mujeres en la defensa.

Gualinga cree que la Tierra tiene una energía femenina que se daña cuando las industrias extractivas contaminan el territorio. Ha documentado cómo la extracción de recursos alimenta división, alcoholismo y violencia de género en comunidades indígenas, y escuchó relatos de violencia sexual por trabajadores petroleros de sus propias familiares.

La victoria de Sarayaku estableció un precedente legal y político para la defensa territorial indígena en América Latina, con impacto directo en la gobernanza de recursos naturales en zonas amazónicas. Según Inside Climate News, el encuentro de agosto reunió a activistas de derechos de la naturaleza que hoy replican el modelo en al menos seis países de la cuenca.

Fuente original: https://insideclimatenews.org/news/01112026/how-sarayaku-people-beat-big-oil/

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