Cuáles son los superemisores de metano en Estados Unidos identificados por satélite

Planta de procesamiento de gas en Estados Unidos, uno de los principales puntos de emisión de metano industrial.

Foto: Yuri Shkoda / Pexels

Imágenes satelitales revelan a los mayores superemisores de metano en Estados Unidos, un gas con efecto invernadero 80 veces más potente que el CO₂ en las primeras dos décadas tras su liberación. Un nuevo estudio de UCLA basado en datos del satélite Tanager-1 identificó por primera vez a las empresas responsables de las emisiones más masivas del país.

La planta de procesamiento de gas operada por Energy Transfer en Shreveport, Luisiana, encabeza el ranking. Entre enero de 2025 y junio de 2026, la instalación emitió metano a un ritmo promedio de 1.56 toneladas por hora, 15 veces por encima del umbral que la EPA definió como evento de superemisor durante la administración Biden, según el informe publicado por el Instituto Emmett de UCLA.

Energy Transfer, la empresa con más plumas detectadas

Dallas es la sede de Energy Transfer, compañía que opera una vasta red de gasoductos y plantas de procesamiento en todo el país. Los investigadores vincularon a la firma con 4 de los 15 sitios más contaminantes del estudio y con 75 plumas de metano detectadas en total durante el período analizado, tres veces más que la segunda empresa en el ranking.

Otras corporaciones destacadas incluyen Enterprise Products, Targa Resources y Enlink. Kelcy Warren, director ejecutivo multimillonario de Energy Transfer, donó millones de dólares a la última campaña presidencial de Donald Trump. La empresa no respondió consultas sobre las medidas adoptadas para frenar las emisiones.

El metano es responsable del 30% del calentamiento actual

El metano representa cerca del 30% del calentamiento global registrado hasta hoy, según datos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Frenar las fugas industriales de este gas puede entregar recortes climáticos rápidos y medibles en pocos años, gracias a su vida atmosférica más corta que la del CO₂.

El estudio de UCLA combinó imágenes del satélite Tanager-1 con registros públicos para asignar un operador potencialmente responsable a cada una de las plumas más grandes. Los investigadores analizaron las cuencas Permian, Apalaches y Haynesville-Bossier, que juntas concentran dos tercios de la producción de gas estadounidense. En esas tres regiones se detectaron 1.097 plumas de metano provenientes de operaciones petroleras y gasísticas.

Cara Horowitz, directora ejecutiva del Instituto Emmett de UCLA y autora del reporte, dijo a The Guardian que muchos de estos sitios son reincidentes vinculados no a una sino a múltiples mega-plumas. Horowitz señaló que estas emisiones solían ser invisibles y sistemáticamente subestimadas en los inventarios oficiales. Estudios recientes estiman que las emisiones reales de metano de la industria del petróleo y el gas en Estados Unidos son 64% superiores a las cifras oficiales de la EPA.

La administración Trump suspendió la implementación del programa de la EPA que definía umbrales para superemisores, pero expertos climáticos advierten que reducir las emisiones de metano sigue siendo vital para limitar el calentamiento. El monitoreo satelital captura solo una fracción del problema: días nublados impiden el registro óptico, y no existe penalización legal para las empresas que ventean metano intencionalmente o permiten fugas prolongadas.

Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/sep/14/us-companies-methane-pollution-rankings

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