Las tapitas de plástico que se transforman en anteojos ya cambiaron la vida de 18.542 personas en Argentina. La Fundación Boreal, con sede en Córdoba, encontró la forma de convertir residuos plásticos en marcos de anteojos y entregar lentes graduados de hasta 5 dioptrías a personas sin cobertura de salud. Cada 12 tapitas recolectadas equivalen a un par de anteojos listo para usar.
El proyecto nació cuando la organización comenzó a recolectar tapitas para el Hospital Garrahan, según explicó Mario Koltan, CEO del Grupo Boreal, en diálogo con Perfil. Durante los operativos sanitarios en comunidades alejadas, los equipos descubrieron que muchas personas accedían a una consulta oftalmológica pero no tenían recursos para comprar los anteojos recetados. Ahí decidieron fabricarlos ellos mismos.
De la tapita al anteojo: cómo funciona la planta
La fundación incorporó trituradoras para procesar las tapitas y convertirlas en materia prima. Con moldes propios, ahora fabrican marcos de distintos diseños y colores. “En principio trabajábamos con tapitas de colores idénticos y ahora estamos haciendo algo novedoso que algunos creativos han hecho de mezclar colores”, contó Koltan a Perfil.
A fines de 2025, la organización sumó una biseladora, una máquina que permite cortar los cristales y completar los anteojos. El equipamiento se compró con premios obtenidos por iniciativas de prevención de la salud y permite elaborar lentes con graduaciones de entre 0,5 y 5 dioptrías. Para graduaciones mayores todavía necesitan tecnología que no tienen disponible.
La Fundación Boreal lleva 11 años de trabajo y opera en 11 provincias argentinas, con filiales en seis de ellas. Sus móviles sanitarios acercan profesionales y atención médica a localidades alejadas de los centros asistenciales.
El impacto en las comunidades
Koltan contó a Perfil que el valor del proyecto se completa cuando los equipos vuelven a las localidades y entregan los anteojos. “Yo he visto gente llorar mayor que me decía en voz muy baja que era la primera vez que empezaba a distinguir los colores”, relató.
Quienes quieran colaborar pueden acercar sus tapitas plásticas a la sede de avenida Colón 579, en Córdoba. La organización prevé lanzar una segunda etapa de Eco Canje, una iniciativa que entregará un par de anteojos de sol polarizados a cambio de 300 tapitas recicladas.
La campaña combina economía circular en Córdoba con un modelo de atención que resuelve un problema de salud pública: el acceso a lentes correctivos para personas de bajos recursos.