La tortuga baula regresó a la costa del Pacífico de Panamá tras una década de ausencia, según confirmó el Ministerio de Ambiente panameño (MiAMBIENTE). Tres nidos con 178 huevos fueron localizados en la playa El Fondiaderito, cerca de Jaqué, en la provincia de Darién. Los biólogos ya los resguardaron de las mareas altas y posibles saqueos.
La tortuga baula o laúd (Dermochelys coriacea) es la tortuga marina más grande del planeta y se distingue por su caparazón flexible con surcos longitudinales, en lugar de la coraza dura de otras especies. La población del Pacífico oriental perdió el 97% de sus ejemplares, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que la clasifica en máximo riesgo de extinción a nivel mundial.
Los vecinos de Jaqué custodian el retorno
La Organización Protectora de la Tortuga Marina y la Biodiversidad de Jaqué protagoniza el esfuerzo de conservación. Vecinos de la comunidad patrullan las costas cada noche, reubican puestas amenazadas y limpian la arena de residuos plásticos. Días antes del hallazgo de los nidos de baula, el grupo retiró más de 280 kilos de basura del arenal y reubicó 2.500 huevos de otras especies de tortugas marinas.
Cuando la tortuga baula apareció, encontró una playa que sus habitantes ya habían preparado para recibirla. MiAMBIENTE destacó que en proyectos de conservación, el respaldo comunitario define la diferencia entre el éxito y el fracaso total.
Dos océanos, dos realidades
La noticia marca un hito porque ocurre en la fachada del Pacífico panameño, no en la costa caribeña del país. En playas como Bocas del Toro o San San Pond Sak, en el Caribe, las baulas desovan con regularidad. Que la especie vuelva a anidar en el Pacífico panameño después de más de una década representa una señal de que los esfuerzos de protección pueden revertir colapsos poblacionales si se sostienen en el tiempo.
La NOAA insiste en que las principales amenazas para la especie son las capturas accidentales en redes de pesca a la deriva y la degradación de las playas de desove. Las crías que rompan el cascarón en El Fondiaderito tendrán que sortear depredadores en la arena, llegar al mar y sobrevivir en aguas abiertas. Si lo logran y alcanzan la edad adulta, regresarán a la misma playa donde nacieron para poner sus propios huevos.
La paradoja del mercado negro
Mientras la comunidad de Jaqué cuida cada uno de los 178 huevos, el tráfico ilegal sigue activo en otras zonas del país. La policía ambiental interceptó en Los Santos a furtivos con sacos que contenían cientos de huevos recién robados para venta clandestina. Panamá promulgó en 2023 una ley que endurece las penas por tráfico y consumo de tortugas marinas y sus huevos.
Por sus costas pasan y desovan cinco de las siete especies de tortugas marinas que existen en el mundo. Los tres nidos hallados en Darién no revierten el declive poblacional global de la baula, pero prueban que la especie sigue luchando por sobrevivir y que el Pacífico panameño puede darle una segunda oportunidad. Las crías saldrán del huevo en las próximas semanas.
Fuente original: https://www.ecoticias.com/eco-america/la-tortuga-baula-vuelve-a-las-costas-panamenas-del-pacifico
