Un zorro gris que quedó atrapado en el patio de una casa en Ostende, partido de Pinamar, fue rescatado por la Fundación Ecológica Pinamar y liberado en su hábitat natural tras confirmar que se encontraba en perfectas condiciones de salud. El operativo, que contó con la intervención del etólogo Alan Kaminski, requirió autorización de la Dirección de Fauna de la provincia de Buenos Aires.
El episodio comenzó cuando los propietarios de la vivienda alertaron a la organización sobre la presencia del animal en su terreno. En una primera instancia, la fundación sugirió que el zorro se retirara por sus propios medios, una práctica habitual en este tipo de situaciones. Sin embargo, los dueños advirtieron que el mamífero estaba acorralado en un sector donde también había perros y niños, lo que impedía su salida.
“Decidimos ponernos en marcha junto al etólogo Alan Kaminski para resguardar, no solo al zorrito, sino a las personas que estaban en el mismo predio”, precisó la Fundación Ecológica Pinamar en sus redes sociales, según informó Infobae. El propietario había intentado gestionar el caso a través de otras instituciones sin obtener respuesta.
El zorro estaba sano y fue liberado en el bosque
Una vez en el lugar y con el permiso provincial tramitado, el equipo constató que el animal se encontraba en óptimas condiciones. “Al verlo confirmamos que estaba sano, atento, activo y con perfecta movilidad”, indicaron desde la organización. El zorro fue reubicado en el bosque sin que mediara intervención sanitaria adicional.
La fundación aprovechó el caso para difundir recomendaciones sobre cómo actuar ante fauna silvestre: mantener distancia, no ofrecer agua ni alimento, y no interferir en sus comportamientos naturales. “Los zorros y otros animales silvestres cumplen un papel fundamental en la naturaleza: son excelentes controladores de plagas, grandes dispersores de semillas y un eslabón clave para el equilibrio de todo nuestro ecosistema”, remarcaron.
La aparición de zorros en zonas residenciales del litoral bonaerense refleja la presión del avance urbano sobre los hábitats costeros naturales. En Pinamar, el crecimiento inmobiliario de las últimas décadas ha fragmentado los corredores de fauna, forzando encuentros cada vez más frecuentes entre animales silvestres y población humana. El caso no es aislado: en Rosario, trabajadores avistaron hace dos semanas un aguará guazú cerca de una planta transmisora en avenida Perón al 8000, una especie declarada Monumento Natural Provincial en Santa Fe por su estado de amenaza.
Fuente original: https://www.infobae.com/sociedad/2026/09/17/encontraron-un-zorro-en-el-patio-de-una-casa-de-pinamar-y-fue-liberado-en-el-bosque-por-una-fundacion/
