El gobierno de Trump pagó USD 1.220 millones a la firma alemana RWE para que abandone sus arrendamientos de energía eólica marina frente a las costas de Nueva York, California y Luisiana. El acuerdo, anunciado el jueves pasado por el Departamento del Interior de Estados Unidos, marca el quinto pacto de la administración con compañías energéticas que ceden sus proyectos renovables a cambio de compensaciones millonarias.
RWE había desembolsado USD 1.100 millones por su arrendamiento en Nueva York durante una subasta organizada en 2022 por la gestión de Joe Biden, y otros USD 163 millones combinados por los contratos en Luisiana y California, según reportó The Guardian. Ahora, la empresa asegura que tras una evaluación cuidadosa determinó que «no existe una vía viable para obtener permisos para estos proyectos en Estados Unidos en el futuro previsible».
La cifra total que la administración Trump ha destinado a cancelar proyectos de eólica offshore asciende a casi USD 4.000 millones de fondos públicos. Acuerdos previos con TotalEnergies (USD 928 millones) y Duke Energy elevaron el monto a USD 2.700 millones antes de este último pacto con RWE.
El dinero se redirige a gas natural licuado y centrales térmicas
Como parte del arreglo, RWE comprará una participación del 16% en un proyecto de gas natural licuado (GNL) en Luisiana por USD 900 millones. La compañía alemana afirmó que los fondos del acuerdo se usarán para financiar la construcción de esa terminal. Además, firmó un contrato de reserva de turbinas por USD 300 millones destinado a desarrollar una cartera de 15 centrales de gas de pico en todo el país.
El secretario del Interior, Doug Burgum, defendió el trato: «Damos la bienvenida al acuerdo de RWE y a su inversión voluntaria en proyectos que fortalecen la seguridad energética de nuestra nación, proveen energía base confiable y ayudan a mantener la electricidad asequible para los estadounidenses trabajadores de hoy, mientras apoyan el futuro energético de largo plazo del país», declaró según consignó The Guardian.
Demandas estatales y cuestionamientos legales
Tras el acuerdo de USD 928 millones con TotalEnergies para cancelar su arrendamiento eólico frente a Nueva York, siete estados presentaron demandas contra la administración. La fiscal general de Nueva York, Letitia James, calificó el pacto de «acuerdo fraudulento» e «ilegal».
Paralelamente, el gobierno federal destinó hasta USD 1.100 millones adicionales para impulsar el carbón, medida que críticos describen como «engordar las billeteras de sus aliados» mientras aumentan las tarifas eléctricas para los estadounidenses, particularmente en medio de la escalada de precios del combustible derivada de la confrontación de Estados Unidos con Irán.
Un informe del Environmental Integrity Project publicado el otoño pasado reveló que todas las instalaciones de GNL plenamente operativas en Estados Unidos habían violado los límites federales de contaminación en años recientes, con descargas ilegales de bacterias, zinc, aceite y otros contaminantes en vías navegables, además de omitir reportes de monitoreo obligatorios.
Fuente original: https://www.theguardian.com/us-news/2026/aug/06/rwe-deal-wind-leases












