El clavelito antártico revela claves de vida extrema que hasta ahora estaban escondidas en su material genético. Un equipo de científicos de Chile, Estados Unidos y Polonia logró reconstruir por primera vez el genoma completo de esta planta, una de las únicas dos especies con flores nativas de la Antártida, según un estudio publicado en julio de 2026 en la revista Genome Biology and Evolution.
El nuevo mapa genético, bautizado POLARIX, reúne 887 millones de pares de bases distribuidos en 40 cromosomas. Hasta ahora, los investigadores trabajaban con fragmentos sueltos de ADN, como si tuvieran piezas de un rompecabezas sin la imagen completa. Ahora cuentan con un manual de instrucciones para entender cómo esta planta enfrenta temperaturas de 40 grados bajo cero, radiación ultravioleta extrema y sequías prolongadas.
El clavelito antártico (Colobanthus quitensis) tiene apenas unas semanas al año para crecer, cuando el breve verano austral deja al descubierto algunos sectores del suelo. En ese corto periodo, la planta se desarrolla a toda velocidad. “Lo que más me sorprende es su capacidad de crecer a toda velocidad en apenas dos meses sin cobertura de nieve. Es una planta que crece muy rápido”, explicó Eduardo Castro-Nallar, académico de la Universidad de Talca e investigador de ICEMELT, en una entrevista con Mongabay Latam.
La planta tiene una particularidad que amplía su relevancia científica: su distribución se extiende desde México hasta la península Antártida. Los estudios moleculares citados en el trabajo indican que su llegada al continente blanco es relativamente reciente y probablemente ocurrió durante el Pleistoceno tardío, hace menos de un millón de años.
De piezas sueltas a un mapa cromosómico completo
Durante años, los investigadores interesados en esta especie tuvieron que trabajar sin un mapa completo de su material genético. Existían fragmentos de ADN y análisis de expresión de genes, pero no un genoma de referencia que permitiera ubicar con precisión esos genes dentro de los cromosomas.
“Nosotros en el Centro de Ecología de la Universidad de Talca llevamos varios años estudiando a esta planta, pero siempre nuestros análisis genéticos, y los de todo el mundo, carecían de la resolución que queríamos”, explicó Castro-Nallar a Mongabay Latam. La limitación tenía consecuencias prácticas: el equipo estudia las interacciones entre el clavelito y los microorganismos que viven asociados a él, pero sin un genoma propio de referencia, identificar qué genes de la planta se activaban requería compararla con otras especies.
Cristóbal Galbán, director de ICEMELT y coautor del estudio, lo resumió con una imagen: “Es como tener un rompecabezas de 100 piezas del que antes sólo conocíamos las piezas sueltas. Ahora hemos logrado identificar y ensamblar 99 de ellas”.
Mecanismos moleculares únicos y su aplicación en astrobiología
El nuevo genoma permite a los investigadores estudiar con precisión qué genes se activan cuando la planta enfrenta frío extremo, radiación ultravioleta o falta de agua. Las poblaciones antárticas de esta especie forman densas estructuras en forma de cojín y tienen hojas gruesas que contribuyen a conservar agua y tolerar bajas temperaturas.
Además, presentan heteromorfismo de semillas: una misma planta produce dos o más tipos diferentes de semillas, caracterizado por semillas de color marrón oscuro con mayor capacidad de germinación y tolerancia a la salinidad, lo que favorece su establecimiento en condiciones de estrés.
El estudio tiene implicaciones que van más allá de la Antártida. Los mecanismos moleculares inéditos que descubrieron en el clavelito podrían ayudar a comprender cómo responden los ecosistemas al cambio climático y abrir caminos en astrobiología, la rama de la ciencia que estudia la posibilidad de vida en otros planetas.
El clavelito también funciona como señal de los cambios en la Antártida: sus poblaciones ya avanzan hacia latitudes más altas, mientras una Antártida más cálida podría volverse más vulnerable a las invasiones biológicas. El nuevo ensamblaje genético les permitirá a los científicos monitorear esas transformaciones con mayor precisión.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/clavelito-antartico-revela-nuevas-pistas-vida-resiste-condiciones-extremas-estudio/












