Un caso judicial sin precedentes en China expone las barreras estructurales que enfrentan las organizaciones civiles para defender ecosistemas marinos. En agosto de 2025, un tribunal en la provincia de Fujian rechazó la demanda de Friends of Nature y ChinaBlue contra explosiones submarinas que amenazan el hábitat del delfín blanco chino, una especie endémica en peligro crítico de extinción.
Las explosiones formaban parte de un proyecto de construcción de un muelle en la bahía de Weitou, zona identificada como hábitat importante para el cetáceo. Los voluntarios detectaron irregularidades en la evaluación de impacto ambiental del proyecto, que no contemplaba las detonaciones submarinas, según documenta Dialogue Earth.
Tras una campaña de visibilización y decenas de denuncias, las autoridades locales suspendieron temporalmente las voladuras. Friends of Nature presentó entonces una demanda de interés público para detener el proyecto de manera definitiva. Pero el tribunal determinó que las organizaciones ambientales carecían de legitimación procesal para actuar como demandantes en casos marinos.
Las ONGs pueden litigar en tierra, pero no en el mar
China cuenta con un sistema de litigios ambientales de interés público en desarrollo desde hace más de una década. Las organizaciones civiles han ganado casos sobre contaminación, conservación de humedales y protección de fauna silvestre. Pero los tribunales rechazan sistemáticamente demandas relacionadas con el océano.
Según explicó Wang Hui, profesora de la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de Shanghai, a Dialogue Earth, este tipo de litigios son “un método de supervisión pública más efectivo que simplemente presentar quejas o generar atención mediática”.
Sin embargo, una interpretación legal emitida en 2022 por la Corte Suprema Popular y la Fiscalía Suprema Popular estableció que solo organismos administrativos y fiscales pueden presentar demandas de interés público marino. Las organizaciones civiles no fueron mencionadas. Una revisión de la Ley de Protección del Ambiente Marino en 2023 mantuvo esta restricción, al igual que el nuevo Código Ecológico y Ambiental aprobado en marzo de 2025.
Wang Canfa, profesor de la Universidad China de Ciencias Políticas y Derecho, señaló a Dialogue Earth que la gobernanza oceánica es más compleja que la terrestre. Un solo incidente puede involucrar autoridades de recursos naturales, medio ambiente, asuntos marítimos, pesca y guardacostas. Las corrientes y mareas pueden extender los impactos a otras jurisdicciones o incluso cruzar fronteras nacionales, lo que convierte algunos casos en asuntos diplomáticos donde el activismo civil no es bienvenido.
Además, evaluar y documentar daños en el mar requiere capacidades técnicas y presupuestos que pocas organizaciones civiles poseen.
Un sistema que favorece a las autoridades
Las organizaciones encontraron una vía alternativa en el caso de Lianyungang, provincia de Jiangsu, donde en 2021 Friends of Nature demandó exitosamente por daños a planicies intermareales y zonas de alimentación de aves causados por un proyecto de construcción. El tribunal ordenó suspender las obras hasta obtener las aprobaciones legales.
La diferencia clave: ese caso involucraba humedales costeros, no el ambiente marino estricto. En la bahía de Weitou, al tratarse de un entorno marino cercano a la costa, el resultado fue opuesto.
El delfín blanco chino es endémico del estuario del río Perla y aguas adyacentes. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasifica como en peligro crítico. Las explosiones submarinas pueden causar lesiones auditivas, desorientación y muerte en cetáceos, cuya recuperación poblacional es extremadamente lenta.
El caso revela cómo operan los mecanismos de protección ambiental en el segundo mayor inversor en América Latina. Entender qué batallas legales pueden librar (o no) las organizaciones civiles chinas ayuda a anticipar los estándares que empresas chinas podrían aplicar en proyectos de infraestructura y extractivos en la región. El tribunal de Fujian aún no publicó los fundamentos completos de su fallo de agosto de 2025.
Fuente original: https://dialogue.earth/en/ocean/why-couldnt-ngos-sue-to-stop-blasting-of-chinese-white-dolphin-habitat/











