Un estudio que vincula granjas solares con pérdida de aves en China, publicado en la revista Science el 21 de agosto, generó una ola de críticas entre ornitólogos y ecólogos del país asiático. El paper, liderado por investigadores de la Universidad de Nanjing de Ciencia y Tecnología de la Información, concluyó que la expansión solar puede reducir la diversidad de aves al convertir hábitats de cultivo y pastizales en zonas de paneles fotovoltaicos.
La investigación analizó 2.344 condados chinos entre 2014 y 2023, en pleno despliegue de la infraestructura renovable del país. China proyecta que la energía solar represente casi el 45% de su matriz eléctrica para 2060, en línea con su meta de neutralidad de carbono. Para 2024, las instalaciones solares ya cubrían unos 4.520 kilómetros cuadrados de territorio, según informó Sixth Tone.
Pero la Sociedad Ornitológica de China publicó un análisis técnico en su cuenta oficial de WeChat señalando “fallas” en los datos de observación de aves utilizados. El conjunto de registros, proveniente del Centro de Registro de Avistamiento de Aves de China, contenía conteos faltantes, reportes erróneos y sesgos vinculados al crecimiento explosivo del birdwatching como hobby en el país.
La controversia por los datos de campo
Más del 40% de los 500.000 registros recogidos durante nueve años mostraban el número “1” como cantidad de aves avistadas. Según la Sociedad Ornitológica, ese dígito suele usarse como marcador de posición cuando el observador no ingresó un conteo real, no como evidencia de que solo se vio un ejemplar. “Esto hace que los datos sean poco confiables”, escribió el grupo en su análisis del martes.
Un registro de 2015, por ejemplo, reportó más de 2.000 millones de garzas blancas en una única ubicación. Ese dato permaneció en el conjunto y contribuyó a totales “fuera de rango razonable”, según la Sociedad. Además, el estudio habría eliminado como valores atípicos registros de aves migratorias acuáticas que concentran decenas de miles de individuos en sitios de invernada, “subestimando potencialmente la verdadera diversidad”.
Otro factor crítico: los reportes de avistamiento se dispararon entre 2021 y 2023, justo cuando el gobierno chino introducía políticas solares de gran escala. Esto dificulta distinguir si los cambios en biodiversidad reflejan más observadores en el campo o el impacto real de los paneles, advirtió Ma Zhijun, director adjunto de la Sociedad Ornitológica y profesor en la Escuela de Ciencias de la Vida de la Universidad de Fudan, en declaraciones a Sixth Tone.
Qué dice el equipo de autores
Li Shanjun, autor correspondiente del paper y profesor en la Stanford Doerr School of Sustainability, rechazó la acusación de haber ocultado métricas. “Los datos completos y el código para ejecutar los modelos estadísticos están disponibles públicamente”, dijo a Sixth Tone. Li afirmó que el equipo aplicó diferentes métodos estadísticos y removió valores atípicos antes del análisis.
Un análisis estadístico independiente, publicado el domingo por Lai Jiangshan (Universidad Forestal de Nanjing) y Zhang Shuang (Academia China de Ciencias), encontró que la duración de las sesiones de avistamiento, donde sesiones más largas correlacionan con más especies detectadas, tuvo un efecto significativamente mayor sobre la diversidad medida que las políticas solares. “Esa comparación no se reflejó en el paper de Science, lo que significa que su conclusión no tiene soporte estadístico”, dijo Zhang a Sixth Tone.
Li respondió que ambas variables “no son comparables” y que la comparación no resulta informativa para el diseño de políticas. “Las variables de política típicamente explican solo una pequeña fracción de la variación en resultados ambientales”, sostuvo. “Pero las políticas siguen siendo de las pocas herramientas que la gente puede cambiar activamente”.
Los autores del estudio sugirieron desarrollar proyectos solares en zonas de menor impacto ecológico, como desiertos, promover despliegues graduales en lugar de expansiones masivas repentinas, y evaluar la recuperación ecológica más allá de la densidad de vegetación. Li enfatizó a Sixth Tone que “la investigación no está en contra de la expansión solar, sino que ofrece recomendaciones de política sobre cómo hacerlo mejor”.
Ma Zhijun coincidió en que proteger la biodiversidad durante la transición energética es posible con planificación cuidadosa. “Eso significa evitar hábitats clave de fauna al construir instalaciones solares, eólicas y otras renovables”, explicó. Y advirtió sobre la “fácil disponibilidad” de conjuntos de datos de birdwatching que llevan a investigadores sin formación en ecología de aves a usarlos “sin comprender plenamente sus limitaciones”. El paper de Science, según Ma, es “un ejemplo típico de ese problema”.
Fuente original: https://www.sixthtone.com/news/1018949/Study Linking Solar Farms to Bird Loss Draws Scrutiny in China













