El deshielo del volcán Cayambe en Ecuador aceleró una crisis hídrica que amenaza la producción agrícola de hasta 12.000 floricultores, agricultores y ganaderos en la provincia andina de Pichincha. En los últimos 48 años, el glaciar perdió el 42% de su masa, según registros de la Universidad Yachay Tech, y el retroceso está disminuyendo el caudal que alimenta el reservorio de San Marcos, fuente clave para el canal de riego Cayambe-Pedro Moncayo y el proyecto de agua potable Pesillo-Imbabura.
Alfonso Recalde, especialista hidrólogo del Gobierno Autónomo Descentralizado de Pichincha, explicó a Mongabay Latam que parte del agua del reservorio proviene del deshielo glaciar, por lo que su equipo investiga cómo la pérdida de hielo modifica la disponibilidad hídrica. “Es un hecho, tenemos una reducción bastante abrupta de nuestras fuentes, esto es atribuible a un fenómeno global”, afirmó Recalde en referencia al cambio climático.
Los investigadores de Yachay Tech registraron mayor derretimiento en los flancos sur y oriental del volcán. La zona nororiental, de donde proviene el agua del reservorio, concentra ahora los esfuerzos de monitoreo del convenio firmado en 2025 entre la universidad y el gobierno provincial.
El riesgo para 6.000 productores que ya dependen del canal
Karen Hidalgo, coordinadora de mantenimiento y operación del canal de riego, confirmó que 6.000 productores ya se benefician del sistema y que la proyección es alcanzar los 12.000 hasta 2028. Pero el decrecimiento de los caudales en la laguna de San Marcos pone en riesgo esa expansión. La ley ecuatoriana establece que cuando hay escasez de agua se debe priorizar el consumo humano, lo que significaría destinar el recurso al proyecto Pesillo-Imbabura y reducir el riego agrícola.
La laguna de San Marcos, ubicada en la zona limítrofe entre Pichincha y la provincia amazónica de Sucumbíos, es un cuerpo natural ampliado mediante una presa que incrementó su capacidad de almacenamiento a aproximadamente 8 millones de metros cúbicos, según estudios recientes. El canal de riego, cuya construcción comenzó en los años 2000 y culminó en 2020, reemplazó acequias antiguas y llevó riego por primera vez a las parroquias Tocachí y Malchinguí.
Rubén Basantes, glaciólogo e investigador principal del proyecto en la Escuela de Ciencias de la Tierra de Yachay Tech, detalló que el objetivo del monitoreo es entender el comportamiento de las fuentes hídricas y, a medida que se conoce mejor el sistema, implementar acciones de adaptación y conservación mejorando la gestión de fuentes superficiales y subterráneas.
Datos de campo que confirman la disminución del agua
En septiembre de 2022, el equipo de Recalde instaló estaciones hidrológicas con sensores de radar en las captaciones de los ríos Arturo, Boquerón y San Pedro. Los equipos registran el nivel del agua cada cinco minutos y transmiten datos en tiempo real. Hugo Erazo, presidente de la Comuna Santa Ana de Olmedo, confirma desde su observación directa lo que los instrumentos miden: en los 15 años que lleva viviendo en la zona, atestiguó el retroceso del glaciar visible desde su casa.
El caso del Cayambe replica el patrón documentado en otras comunidades andinas como Copa, en la Cordillera Blanca de Perú, donde la pérdida glaciar ya comprometió el suministro hídrico. El proyecto Pesillo-Imbabura busca garantizar agua potable para cerca de 250.000 habitantes de cinco cantones del norte de los Andes ecuatorianos, aunque al momento funciona de manera parcial.
Según Hidalgo, aunque todavía no hay déficit, a medida que ambos proyectos alcancen la cobertura planificada, la disponibilidad de agua se volverá un tema más urgente. La comunidad científica atribuye al cambio climático la principal responsabilidad del derretimiento acelerado de glaciares andinos, un proceso que convierte la seguridad hídrica en el desafío central para miles de productores ecuatorianos que dependen del agua que baja del Cayambe.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/ecuador-volcan-cayambe-pierde-glaciares-amenaza-agua-miles-productores/













