Los Bosques de Ezeiza vuelven a estar en el centro de la escena, pero esta vez por su protección. El Municipio de Ezeiza y el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires anunciaron la creación de un Parque Ambiental dentro del predio, que reúne más de 600 hectáreas de arboleda en el conurbano bonaerense.
La iniciativa apunta a cuidar el pulmón verde, impulsar la educación ambiental, promover el turismo sustentable y sumar espacios para que vecinos y visitantes vuelvan a disfrutar del lugar. Es el segundo paso de un proceso de recuperación que empezó a mitad de año, cuando la comuna tomó a su cargo el cuidado de todo el predio.
Del abandono a la gestión municipal
El 25 de julio, el intendente Gastón Granados anunció que el Municipio se haría cargo del mantenimiento, la preservación y la puesta en valor de los bosques. Ese mismo día comenzó un operativo con más de 300 trabajadores y maquinaria pesada.
Las tareas incluyen limpieza y retiro de residuos, desmalezado, corte de pasto y reacondicionamiento de senderos, juegos infantiles y zonas de parrillas. También se limpian los cauces de agua y se instalan luminarias LED para reforzar la seguridad.
Granados definió a los bosques como “un lugar emblemático” y sostuvo que el objetivo es mantenerlos en condiciones durante todo el año. Según el Municipio, la medida responde a un reclamo histórico de los vecinos.
Más de 70 años de historia
El predio fue inaugurado el 21 de enero de 1950 por el entonces presidente Juan Domingo Perón. Había sido pensado por Eva Perón como un espacio de esparcimiento para los trabajadores y sus familias.
El complejo contaba con tres piletas de agua salada, además de juegos y amplias zonas verdes para pasar el día al aire libre.

Con el tiempo, distintas partes del predio quedaron deterioradas y el abandono empezó a ganar terreno.
Qué es un Parque Ambiental
La figura no es nueva en la provincia. El Ministerio de Ambiente bonaerense tiene desde 2022 un programa de Parques Ambientales que se desarrolla junto a los municipios, dentro de espacios verdes más amplios.
Ese programa prevé aulas de educación ambiental, señalética informativa, producción de especies nativas y juegos inclusivos. Sus ejes de trabajo abarcan la biodiversidad, la gestión de residuos y la educación ambiental.
En Ezeiza, el anuncio suma una dimensión de conservación a un proceso que hasta ahora estaba centrado en la limpieza y el mantenimiento. El desafío será sostener en el tiempo la recuperación de un predio que durante años estuvo relegado.












