Los centros de datos y el consumo de agua en América Latina ya generan conflictos por recursos en una región que enfrenta sequías recurrentes y déficit energético. Según un informe de FARN, un solo centro de datos puede consumir hasta 19 millones de litros de agua por día, el equivalente al uso diario de una ciudad como Gualeguaychú, Río Tercero o Tres Arroyos.
La Agencia Internacional de Energía proyecta que estos centros ya consumen cerca del 1,5% de la electricidad mundial, y esa demanda se duplicaría para 2030. El modelo de expansión es uniforme en toda la región: inversión privada a cambio de acceso a agua, tierra y energía.
Brasil concentra más de la mitad del consumo hídrico de data centers en la región
Un estudio publicado en Cambridge Prisms: Water midió 550 MW de carga operativa en centros de datos de la región metropolitana de San Pablo y llegó a un consumo de 16,1 millones de metros cúbicos de agua por año, equivalentes a más de 44.000 metros cúbicos diarios. Casi la mitad de esa agua se evapora en los embalses de las hidroeléctricas que generan la electricidad consumida por los servidores, según el análisis.
La comunidad indígena Anacé, que habita en Ceará, Brasil, resiste la instalación de un data center vinculado a TikTok que ocuparía una superficie equivalente a doce canchas de fútbol, de acuerdo con FARN. En Perú, especialistas citados por la organización hablan directamente de una “bomba social” si se suma esta demanda en zonas que ya sufren estrés hídrico severo.
En Argentina, un proyecto de OpenAI junto con la empresa Sur Energy prevé instalarse con 500 MW de capacidad. La Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló en un comunicado de prensa que hay conflictividad asociada a esta infraestructura digital en prácticamente todo el continente.
Menos de un tercio de los operadores monitorea el uso de agua
Según el informe de FARN, menos de un tercio de los operadores de centros de datos monitorea el Water Usage Effectiveness (WUE), la métrica básica de eficiencia hídrica del sector. Cuando publican números, casi nunca separan cuánta agua se usa directamente para enfriar y cuánta se gasta de forma indirecta en generar la electricidad.
La Relatoría de la CIDH planteó que sin esos datos, cualquier discusión sobre licencias o participación ciudadana arranca en desventaja. FARN sostiene que todavía hay margen para exigir transparencia sobre el consumo real de agua y energía, condicionar las licencias a estudios de impacto verificables y garantizar que las comunidades tengan voz en los debates sobre dónde y cómo se instalan estos proyectos.
El próximo mes se conocerán datos actualizados de consumo energético de centros de datos en México y Chile, los otros dos países que concentran la mayor parte de esta infraestructura en la región.
Fuente original: https://farn.org.ar/centros-datos-agua-energia-america-latina/













